El Mapa de la Psique
Una Introducción a la Astrología Psicológica, de Clare Martin
Lección Cuatro: Júpiter y Saturno

Júpiter y Saturno forman otra pareja de opuestos que pueden definirse, a grandes rasgos, como los principios de expansión y contracción, fe y miedo, entusiasmo e inhibición. Cuando estos planetas se apoyan mutuamente, Saturno da estructura y forma a la visión y fe de Júpiter. Sin Saturno, Júpiter seguiría siendo irrealista e incapaz de poner los pies en la tierra, de manifestarse en el mundo. Sin Júpiter, no habría propósito ni significado en las estructuras creadas por Saturno. Júpiter es el emprendedor con la visión y Saturno es la habilidad de convertir esta visión en realidad. Necesitamos a ambos.

Debido a que son planetas sociales, Júpiter y Saturno describen nuestras experiencias en el mundo exterior y lo que, por lo tanto, esperamos de él. Desde un punto de vista del desarrollo, Júpiter y Saturno comienzan a mostrarse cuando llegamos al umbral de la adultez. Cuando nos llega el momento para participar en el mundo, para encontrar trabajo y mantenernos emocional y económicamente, descubrimos que, según la naturaleza de estos planetas en la carta, nuestros supuestos sobre cuán fácil o difícil puede ser, se confirmarán en la respuesta que nos dé el mundo.

Oyente: ¿Quiere decir entonces que, donde estos planetas están involucrados, obtenemos lo que esperamos?

Clare: Sí, y este es un punto muy importante. Por ejemplo, como principio de fe, entusiasmo y expansión, con frecuencia el mundo “concederá el favor” al ponernos un camino encantado según la posición de Júpiter en nuestras cartas. En su condición de principio de miedo e inhibición, Saturno nos concederá esos favores poniéndonos los obstáculos y dificultades que anticipamos, de esta manera reforzamos nuestras expectativas del mundo.

Oyente: ¿Esto quiere decir que si cambiamos nuestras expectativas entonces la respuesta del mundo también cambiará?

Clare: Una respuesta corta a esta pregunta es sí, pero obviamente no es tan simple como se oye, porque existe un mecanismo natural de equilibrio en la psique entre los principios de Júpiter y Saturno, que señala el hecho que ambos necesitan ser reconocidos y desarrollados. Según la ley de opuestos, cada polaridad, llevada a su extremo, se convertirá en su opuesto. Por ejemplo, si abusamos de nuestra suerte donde se encuentra Júpiter, al final nos volveremos excesivamente arrogantes, dominantes, complacientes y descuidados. Esta actitud invocará a Saturno, y nos veremos solos hasta el punto que nos excluyen, nos restringirán o nos rechazarán. Por otro lado, si reconocemos a Saturno, si no tomamos nada por sentado, si tomamos el camino más largo, si sufrimos desolación, pesimismo y periodos de depresión, eventualmente encontraremos que, si somos afortunados, una fe bien ganada emerge que, construida en la sólida roca de la experiencia, nadie nos puede robar. Habremos encontrado a Júpiter. Claramente, ningún extremo es aconsejable. Hay que cultivar una relación positiva con ambos planetas en nuestras cartas para que ninguno de ellos se vuelva demasiado extremo y para que ambos se brinden mutuo apoyo.

Como planeta social, Júpiter rige el rostro benevolente de la sociedad y Saturno rige el lado restrictivo de ésta. Júpiter rige nuestros derechos civiles y todos los servicios que nos da el gobierno o la sociedad para el beneficio de los civiles: protección del empleado y leyes de igualdad en oportunidades, beneficios para los hijos y para el desempleado, ayuda legal, hospitales, recolección de basura, centros deportivos, salas de concierto, bibliotecas, escuelas y universidades. En este sentido, Júpiter rige el “ellos” cuyo trabajo es proveer todos estos servicios. Cuando niños, o mientras seamos infantiles a nivel psicológico, esperamos que “ellos” sean los padres benevolentes que satisfarán todas nuestras necesidades sin tener que hacer nada a cambio.

Saturno rige el rostro severo de la sociedad y todas las leyes y servicios que se entregan para la seguridad y la contención necesaria de los civiles: la fuerza policial y las fuerzas armadas, prisiones y centros de detención, reglas y regulaciones, cortes legales, multas, castigos, encarcelamiento. Cuando niños, o mientras seamos infantiles a nivel psicológico, esperamos que “ellos” sean los padres restrictivos y críticos contra quienes podemos quejarnos pero que ejercen poder sobre nosotros por el tiempo en que estemos bajo su control.

En última instancia, hay que apropiarse de los principios de Júpiter y Saturno e integrarlos en la psique si queremos llegar a ser adultos. En otras palabras, debemos encontrar nuestro propio Júpiter, nuestro propio dios o dioses, creencias y principios que nos dan sentido a la vida, y de hecho éstos pueden ser distintos de la cultura donde vivimos. También necesitamos encontrar nuestro propio Saturno, nuestra propia autoridad interna y nuestras propias leyes personales por las que regimos nuestra vida. Si somos capaces de desarrollar estos principios de tal manera que no se proyecten más en la sociedad ni las comporte ella por nosotros, entonces podremos contribuir útil y positivamente a la sociedad en que vivimos.

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El Libro "El Mapa de la Psique"

Primera edición 2005 por CPA Press, BCM Box 1815, Londres WC1N 3XX, Reino Unido, www.cpalondon.com.
Copyright ©2005 by Clare Martin.
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