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El simbolismo de la Luna es exactamente opuesto, complementario y en equilibrio con el del Sol. El Sol es todo espíritu, el principio masculino, y la Luna es toda alma, el principio femenino. El Sol rige lo individual y la Luna rige lo colectivo, multitudes y grupos de gente en general. Sin luz propia, la Luna simplemente refleja la luz del Sol. En este sentido, el Sol es lo activo o principio Yang, y la Luna es lo pasivo o principio Yin. Como satélite de la Tierra, el ciclo mensual de la Luna se halla íntimamente vinculado a las mareas, al ciclo de crecimiento de las plantas y a todos los ritmos biológicos y emocionales. Con la Luna llena las emociones se intensifican, soñamos más, consumimos más alcohol, tomamos más drogas e incluso sangramos más copiosamente.
Auditorio:
Yo trabajo como partera ¡y las cosas se ponen muy interesantes en días de Luna llena! Siempre tenemos índices más altos de cesáreas y hemorragias, y siempre hay una partera extra de guardia cuando hay Luna llena.
Clare:
¿Se trata realmente de una política deliberada?
Auditorio:
Sí, y aunque no conozco ninguna investigación que lo sustente, tenemos nuestra propia teoría.
Clare:
He oído que también se asignan más policías de guardia en esos días, porque se producen más crímenes, más violencia y más estallidos emocionales. Por lo tanto, se podría decir que existen algunas conexiones bastante evidentes entre el ciclo lunar y nuestra conducta emocional colectiva. Se diría que no es algo que podamos controlar; es algo que nos atrapa y nos afecta.
En cuanto a lo físico, la Luna rige los fluídos corporales y el sistema linfático, así como todos los recipientes del cuerpo, tales como el estómago, el útero, la vejiga y las mamas. La Luna rige la comida, y el estómago y los pechos están relacionados con el nutrir y el ser nutridos, el recibir y el ofrecer alimento. Si miramos la lista de correspondencias planetarias, la Luna es plateada en tanto que el Sol es dorado. La Luna rige las frutas con gran contenido de agua y las verduras redondeadas y de color claro, como la coliflor. Rige a las criaturas nocturnas, mientras que el Sol rige a las criaturas diurnas. En lo referente a personas y profesiones, en general la Luna rige a las mujeres y a cualquiera abocado a trabajos que implican el cuidado y la atención de otras personas: cocineros, caterers o proveedores de comida, hoteleros, amas de casa, enfermeros, así como pescadores, y otros oficios y profesiones relacionados con el mar. La Luna rige también a historiadores y genealogistas por la relación con el pasado, con la historia, los orígenes y los ancestros. En el orden mundano, rige los hogares para niños y para ancianos, los barcos y los puertos.
Los mitos lunares son mitos de diosas en toda su diversidad. A diferencia de lo masculino, uno, claro y directo, el principio femenino lunar, es múltiple, complejo y mutable, así como las fases cambiantes de la Luna. Los numerosos mitos de la triple diosa en nuestra tradición occidental, describen el ciclo lunar y las tres fases o edades de lo femenino. Desde las tres Parcas que tejen la red de la vida, las tres Gracias y las tres Gorgonas en el mito de Perseo, hasta las tres Marías en el Antiguo Testamento y las tres brujas en Macbeth, la triplicidad se encuentra tan impregnada en la mitología de lo femenino, que aun hoy la gente tiende a reaccionar con cierto temblor ante la imagen de tres mujeres juntas.
Los mitos de la triple diosa reflejan también las fases de la Luna. La Luna joven y su fase creciente está representada por Artemisa o Diana, la cazadora, la diosa virgen de los bosques, esquiva, misteriosa y ferozmente independiente, guardiana de los niños y de los nacimientos. Deméter o Hera, diosa de la tierra, representa a la Luna en la madura fase llena de la mujer como madre, proveedora y protectora. Es el rostro socialmente aceptado de lo femenino, fértil y nutriente. La tercera fase de la Luna, la menguante, está representada por Hécate, la mujer sabia o vieja bruja, mujeres que han dejado atrás su edad fértil. Finalmente, la Luna desaparece por completo en la fase más oscura y aterradora de su ciclo, personificada por las diosas que gobiernan la vida y la muerte, como Lilith, destructiva y vengativa o Perséfone, que custodia las llaves de las puertas hacia el inframundo y opera como guía de las almas de los muertos.
Auditorio:
Usted dijo que las fases de la Luna son tres, pero ¿no son realmente cuatro?
Clare:
Sí, es cierto. La cuarta es, en realidad, la fase 'sin Luna', que a veces es llamada la fase de la Luna oscura o Luna negra. Se produce durante el período de la Luna nueva, y se la define como el aterrador y espeluznante rostro de lo femenino. La fase de la Luna negra es devoradora y malévola, rigiendo las pesadillas y la magia negra. Explica el temor colectivo a lo femenino, que llevó a que miles de 'brujas' fuesen ahogadas o quemadas en la hoguera. Como verán, el símbolo lunar está lleno de paradojas y será porque refleja la naturaleza de lo femenino.
La Luna de la alquimia (Moon en inglés), llamada Luna, de
Chymica vannus
(1666)
por Joannes de Monte-Snyders. En el simbolismo alquímico, Luna es varias cosas, pero lo más importante es que ella es el metal Mercurio bajo la forma de una mujer, representando la volátil materia prima que encierra los secretos de la naturaleza.
Psicológicamente, la Luna rige nuestros estados de ánimo, que tienden a tener algo de vida propia. Esos estados son más intensos de noche; en general somos mucho más sugestionables, mucho más intuitivos por la noche. La noche es misteriosa y atemorizante. La mayoría de nosotros habrá tenido la experiencia de despertar en medio de la noche sintiéndose asustado, abrumado y confundido, y es recién cuando regresa la luz, al alba, que todo se vuelve claro y nítido otra vez. Este sería un ejemplo sobre experimentar la diferencia entre la oposición, aunque también el equilibrio de los principios lunar y solar.
Astrológicamente, La Luna rige el pasado, nuestra niñez y nuestros hábitos y necesidades básicos instintivos. La Luna determina lo que necesitamos para sentirnos seguros y nutridos y protegidos. En una carta, la Luna habla de cómo hemos sido afectados por nuestra madre, de qué manera fuimos criados, cuidados y alimentados. Y por su puesto, existe una muy fuerte conexión entre alimento y estado anímico. No resulta infrecuente escuchar que alguien dice: 'Me sentía tan enojado/afectado(abatido/solo), que fui hasta la heladera y me comí todo lo que encontré.' Existe una relación lunar muy estrecha con los desórdenes en la alimentación, que tienen que ver con no haber visto las propias necesidades satisfechas, con sentirse emocionalmente hambriento y vulnerable. Estos son temas muy complejos, porque operan desde las profundidades instintivas que nos impulsan.
Una Luna o principio lunar distorsionado puede manifestarse como demandas infantiles de atención o tendencias y hábitos regresivos y autodestructivos; o como una sobredependencia adhesiva, una irrefrenable necesidad de vivir la vida a través de o por otros, y la activación del 'vampiro psíquico', que deja a cualquiera con quien el sujeto haya estado en contacto, exhausto y con la sensación de haber sido drenado. Por supuesto que al final, todo niño necesita aprender a alimentarse a sí mismo, y debemos aprender a nutrir y criar a nuestra propia Luna. Recién entonces estaremos lo suficientemente satisfechos como para proporcionar apoyo emocional a otros. Aun cuando este punto es muy sencillo, no es infrecuente que nos matemos emocionalmente de hambre de una forma u otra, con el resultado de volvernos emocionalmente demandantes, autocompasivos y resentidos. Pero la ubicación de la Luna en nuestra carta natal indica cómo podemos y debemos nutrirnos a nosotros mismos a fin de restaurar nuestra receptividad, sensibilidad y emotividad innatas, para nosotros y para los demás, y lograr un restablecimiento dulce y compasivo del lazo con nuestra naturaleza instintiva y nuestra propia alma. Qué será aquello que no hará sentir cuidados y a salvo, dependerá por completo del signo en el cual se halle la Luna, y será muy diferente para cada persona.
Auditorio:
Si uno adhiere a la astrología y sabe que la Luna llena será especialmente relevante en la propia carta ¿existe algo que uno pueda hacer para prepararse para ello?
Clare:
Desde un enfoque psicológico, si detectamos que una inminente Luna llena puede llevar nuestros asuntos personales y emocionales a una crisis, tenemos la opción de 'seguir la corriente' y hallar una forma de vivir los excesos emocionales de manera positiva. De qué manera lo haremos dependerá de la ubicación de nuestra Luna personal, pero sería oportuno asistir a una función de ópera o de teatro con mucha carga dramática y emocional, o tomarse un día libre en el trabajo e irse a la costa marítima, o dar un largo paseo, o que nos den un masaje. Al usar la energía lunar de esta manera, podremos evitar una tortuosa y angustiante discusión en casa, o una crisis en el trabajo que estalla repentinamente y sin motivo alguno.
Auditorio:
¿Puedo preguntar acerca de algo que jamás comprendí? Si uno tiene el Sol en Cáncer, entonces eso significa que está regido por la Luna, y todo lo relativo a la Luna se opone al Sol. No lo entiendo.
Clare:
Es muy importante tomárselo con calma, ya el planeta nos dice 'qué' y el signo nos dice 'cómo'. Es decir que el Sol define nuestra identidad personal, y puesto que se encuentra en el signo de Cáncer, que está regido por la Luna, sabemos que tu identidad personal se expresará de un modo lunar, tal vez ocupándose de otras personas, o cuidando niños, o trabajando en un jardín de infantes, o cocinando, o dirigiendo un hotel, o en cualquier área regida por la Luna.
Auditorio:
Sí, eso lo entiendo. Ahora, si uno tiene cuatro planetas en Leo y ningún otro en Cáncer ¿aun así se tiene un tipo lunar porque el Sol se encuentra en Cáncer?
Clare:
Bueno, se podría decir que el núcleo de tu ser es lunar, aun cuando pueden pasar años y más años sin que se vuelva el centro de tu conciencia, mientras andas por ahí viviendo otros signos porque tienes muchos planetas en otros signos, no obstante lo cual finalmente, cuando regreses a casa, a tí mismo y al centro de la identidad solar que te caracteriza, ésta será lunar.
Auditorio:
Mi Sol se encuentra a 0º 04' de Leo. Parece como si estuviera absolutamente dividido entre los signos de Cáncer y Leo.
Clare:
No realmente. Tu Sol está en Leo. Sería interesante saber lo siguiente ¿tu nacimiento fue por un parto natural?
Auditorio:
Eso creo. Sé que llevó mucho tiempo.
Clare:
Me
pregunto qué estabas esperando.
Auditorio:
¿A Leo?
Clare:
Sí, creo que es algo que sucede a menudo. Estabas esperando para ser un leonino.
Auditorio:
¡Todavía sigo esperando!
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