Aún cuando se puede aprender algo acerca del
significado de los planetas a partir de sus posiciones físicas
en el sistema solar, los símbolos planetarios en sí son
extremadamente reveladores. Es importante familiarizarse con estos
símbolos, ya que son parte del lenguaje de la astrología
y practicar dibujándolos –al viajar en el ómnibus
o al hablar por teléfono- los ayudará a hacerlos suyos.
Al desarrollar nuestra propia relación con los planetas, desarrollamos
también nuestro propio estilo para los símbolos.
Los símbolos planetarios o glifos, derivan de una combinación
de los símbolos para Espíritu, Alma y Materia, de donde
se dice que proviene todo lo viviente en proporciones variables. Sus
significados esenciales pueden obtenerse analizando sus componentes
individuales:
 |
El círculo, durante mucho tiempo considerado como la forma
más perfecta, es una imagen del Espíritu en su más
pura expresión. |
 |
La media luna es el símbolo para el Alma. Puede ser vista,
como aquí, orientada hacia arriba, en dirección al
Espíritu o, como en el símbolo para la Luna, orientada
hacia ‘atrás’, hacia el pasado, o simultáneamente
hacia adelante y hacia atrás, en el símbolo del planeta
Urano |
 |
La línea vertical es el símbolo de la Mente. |
 |
La línea horizontal es el símbolo del Cuerpo. |
 |
Cuando Mente y Cuerpo se combinan, forman la cruz de la materia. |
.
Los símbolos son cosas complicadas pues, como señalara
Jung, jamás pueden ser interpretados por completo, sólo
pueden ser experimentados. Los símbolos trascienden la brecha
entre lo racional y lo irracional, lo conocido y lo desconocido.
Sol y Luna

El símbolo del Sol es puro Espíritu con el punto de la
conciencia en el centro. El símbolo de la Luna es Alma pura,
con dos –o a veces tres- arcos orientados hacia ‘atrás,
hacia el pasado. Simbólicamente resulta significativo que en
ninguno de los dos casos esté presente la cruz de la materia.
Tierra

La Tierra es el planeta sobre el cual
nuestras vidas se hacen manifiestas, y la cruz de la
materia está ubicada en el centro, rodeada por
el círculo del Espíritu, en donde todo
lo viviente es contenido.
Mercurio

Mercurio incluye todos los símbolos, representando la potencial
integración de espíritu, alma y materia y la síntesis
de todos los demás planetas, así como las relaciones
entre ellos. El Alma –principio mediador y conector- se encuentra
en la posición más elevada, por encima del Espíritu,
con la Materia como fundamento
Venus y Marte
Venus y Marte simbolizan las manifestaciones físicas de la
polaridad masculino/femenino en el mundo. Originariamente, el símbolo
de Marte era la cruz de la materia por encima del círculo del
espíritu, y por lo tanto los símbolos se complementaban
entre sí, con Venus elevando al espíritu por sobre la
materia y Marte elevando la materia por sobre el espíritu. En
ningún caso está presente el símbolo del alma.
Júpiter y Saturno

Los símbolos del siguiente par de planetas, Júpiter
y Saturno, hacen a la relación entre el alma y el cuerpo. En
Júpiter, el alma es elevada por encima de la cruz de la materia,
representando la importancia de hallar una conexión significativa
(alma), ‘algo por qué vivir’ en el mundo manifiesto.
Júpiter libera al alma del dominio de la materia. En Saturno,
la cruz de la materia es elevada por encima del alma, significando
que los anhelos del alma deben ser modelados dentro de las limitaciones
temporales y espaciales de la existencia.
Urano, Neptuno y Plutón

Urano exhibe la cruz de la materia encerrada entre dos líneas
verticales de la mente, por encima de un pequeño círculo
del espíritu que indica el poder de la mente para dominar
los impulsos naturales. Un símbolo alternativo para Urano,
reemplaza las dos líneas verticales de la mente por dos
arcos del alma enfrentados entre sí, el uno mirando hacia
el pasado y el otro hacia el futuro, sujetados por la cruz de la
materia entre ambos. Neptuno es la media luna del alma atravesada
sobre la cruz de la materia. El alma se orienta hacia arriba pero
es penetrada, o atrapada, por la materia. Por lo tanto, se podría
decir que el símbolo de Neptuno retrata el sufrimiento del
alma mientras se encuentra encerrada en la materia, y su deseo
de retornar a su fuente, el espíritu. Plutón es una
combinación de los tres símbolos –la media
luna del alma conteniendo un pequeño círculo del
espíritu, con la cruz de la materia debajo. Se podría
decir que el espíritu domina a la materia por intermedio
del alma. Una explicación alternativa es que este símbolo
es la combinación de las letras P y L, iniciales de Percival
Lowell, su descubridor.
Quirón

Existen dos explicaciones posibles para este símbolo. La primera
es interpretar el símbolo por encima del círculo simplemente
como la letra K, de Charles Koval, el primer astrónomo en descubrir
la presencia de Quirón en el sistema solar. O si no, se lo podría
interpretar como la línea vertical de la mente, de la cual surgen
dos líneas diagonales, una dirigida hacia arriba y la otra hacia
abajo. Las diagonales podrían representar la combinación,
la integración de lo horizontal-vertical cuerpo-mente, dirigidos
hacia los cielos y hacia la tierra.
Auditorio: Puedo entender que de la combinación
de mente y cuerpo surja la cruz de la materia y describa lo manifiesto,
o algo real y tangible de este mundo, pero no me queda tan claro cómo
se llega a los conceptos de Espíritu y Alma, o cuál es
la diferencia entre ambos.
Clare: Esta pregunta es enormemente importante y,
por supuesto, muy relevante desde el punto de vista de las raíces
de la astrología en las tradiciones de los antiguos misterios.
Aun cuando la carta natal describe nuestra vida manifiesta en el espacio
y en el tiempo, no deja de fascinarme que los grandes misterios del
espíritu y del alma siempre parezcan suspendidos como trasfondo
en tanto estudiamos y practicamos la astrología, por más
pragmático que sea nuestro enfoque. Jung señala que espíritu
y alma están presentes en todas las culturas, religiones y lenguas
pero que, al ser símbolos esenciales, resulta casi imposible
definirlos con exactitud. La palabra griega anemos (‘viento’)
hace referencia al ‘aliento de vida’ y de esta raíz
proceden los dos términos del latín
animus (‘espíritu’) y anima (‘alma’).
Esto nos está diciendo que espíritu y alma comparten
un mismo origen pero, tal como señalara James Hillman, ‘los
caminos del alma y los del espíritu sólo coinciden en
ocasiones’. Más bien, reflejan una tensión fundamental
en la vida humana. Espíritu y alma son símbolos como
yang y yin, representando dos enfoques de la vida, dos perspectivas.
Por analogía,el espíritu y el alma están relacionados
entre sí como el Sol y la Luna, y lo masculino y lo femenino,
como el Logos lo está al Eros, como lo Apolíneo a lo
Dionisíaco, polaridades que están reflejadas en cada
carta natal. El mundo del espíritu, como el Sol, es ‘trascendente,
resplandeciente de luz y fuego’. El espíritu es ‘superior’,
masculino, consciente, racional, trascendente, claro. Es el “fin último
de todo desarrollo y evolución, y la base de toda la vida, tan
completamente presente al principio como al final”.
Por otra parte, el mundo del alma o psique puede encontrarse en las
impresiones difusas que subyacen bajo la superficie de la experiencia
cotidiana. El alma es vulnerable, recuerda y sufre. El alma es ‘inferior’,
femenina, inconsciente, oscura, inmanente. El alma es el principio
mediador entre el mundo del espíritu y el reino de la materia.
Sin alma no existiría conexión entre el espíritu
y el mundo.
|