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Liz Greene y yo nos reunimos en Londres
el 14 de Agosto de 2001 para conversar sobre su trabajo en Astrología – y
sobre su postura respecto de ella. En la Parte 1 de esta entrevista (la cual
apareció en "The Mountain Astrologer", Dic. 2001/Ene. 2002),
hablamos de la opinión de Liz sobre la actual oposición Saturno-Plutón.
En la Parte 2, cubrimos su trayectoria en Astrología y sus conclusiones
en relación a su naturaleza y práctica.
El artículo original apareció en
la revista astrológica americana "The Mountain Astrologer"(Feb/Mar
2002). La edición aún se encuentra disponible en su página
web: www.mountainastrologer.com
Parte
1, Parte 2, Parte
3, Parte
4
Nick
Campion: Liz, una pregunta bastante crucial para
comenzar: ¿Exactamente cómo te involucraste en Astrología? ¿Fue
un descubrimiento gradual o una revelación repentina?
Liz Greene:
Fue probablemente más repentino que gradual. No recuerdo un
momento en el que no haya tenido conciencia de la Astrología. Volviendo
a mi infancia, creo que siempre estuvo allí, no tenía ningún
inconveniente con ella. Pero cuando estaba en la universidad, fui a un Astrólogo
a que me hiciera mi propia carta, y ese fue realmente el despegue. Me intrigó,
y quería saber cómo funcionaba, entonces empecé a estudiar
por mi propia cuenta
Nick
Campion: Debes haber tenido cerca de 20 años.
Liz Greene:
Tenía 19. Tenía algunos amigos que
iban a visitar a Isabel Hickey, y ellos me dijeron "¿Por qué no
vas a que te hagan tu carta?" De modo que, ella era la persona. Ella parece
haber sido la principal figura astrológica de la costa Este de los Estados
Unidos en aquella época. Mucha gente la conocía, incluso Howard
Sasportas y Darby Costello[13].
Mucha gente ingresó a través de Isabel Hickey. Era una teósofa
bastante "dura de matar", muy orientada al esoterismo y muy dogmática.
Pero su Astrología era acertada y su sistema de creencias se ajustaba
a esos tiempos.
Nick
Campion: ¿Y qué estabas estudiando
en la universidad?
Liz
Greene: Psicología.
Nick
Campion: ¿Era ese tu principal interés
a largo plazo?
Liz Greene:
Sí. Comenzó cuando encontré una
copia de "Interpretación de los Sueños" de Freud a los
12 años.
Nick
Campion: ¿Entonces eras una niña
prodigio?
Liz Greene:
Bueno, era ciertamente una niña Freudiana!
Nick
Campion: ¿Fue una verdadera revelación
el haber descubierto a Freud?
Liz Greene:
Fue una gran revelación. De pronto cayó la
ficha. No fue que todo lo que Freud decía inmediatamente tuviera sentido
para mi, pero el concepto de que los seres humanos tienen un lado de sí mismos
que no conocen – de que siempre hay procesos inconcientes operando en ellos – realmente
tenía mucho sentido. De cualquier forma yo ya sabía eso, pero nadie
me creía. Entonces, fue que encontré un escrito que confirmaba
lo que era claramente visible para mí a una muy temprana edad. Comencé a
investigar. Empecé a leer cualquier cosa que podía sobre Psicología,
así como también literatura que tratara de temas psicológicos.
Mi inspiración era principalmente la Psicología y la literatura
inspirada en la Psicología, más que la Astrología.
Nick
Campion: ¿Tuvo tu título en Psicología
una orientación Freudiana? ¿Fue conductual?
Liz Greene:
Fue conductual.
Nick
Campion: ¿Ratones en jaulas?
Liz Greene:
Sí, ratones en jaulas. Y mucha Sociología
y Estadísticas, que odiaba. Pero creo que entendí, incluso entonces,
que era necesario tener un pedazo de papel, un título académico,
así que lo toleré.
Nick
Campion: De modo que descubriste la Astrología
mientras estabas estudiando para obtener tu título. ¿Te reveló entonces
algo la Astrología cuando tenías 19, así como lo hizo el
descubrimiento de Freud cuando tenías 12?
Liz Greene:
Sí, ciertamente. La Astrología le
daba sentido a la Psicología. Tal como cuando descubrí a Freud,
algo repentinamente hizo "click". La Astrología me mostró aspectos
de nosotros mismos que normalmente no notamos, facetas de la vida que usualmente
no comprendemos.
Nick
Campion: Por lo tanto viste una conexión
inmediata entre la Astrología y la Psicología que ya habías
estado estudiando. ¿En qué momento, entonces, descubriste a Jung?
Liz Greene:
Leí a Jung en algún momento de mi adolescencia, pero
no le encontré tanto sentido como a Freud. Pero volví a sus escritos
después de los 20 años, y entonces sí hizo "click".
Nick
Campion: ¿Y eso sucedió a la luz
de la Astrología?
Liz Greene:
Sí.
Nick
Campion: ¿Estabas en ese momento trabajando
en el mundo profesional de la Psicologíay?
Liz Greene:
Después de hacer mi doctorado, trabajé con
una psicoterapia bastante convencional, ortodoxa, incluyendo algunas técnicas
Freudianas. No había tenido ningún entrenamiento formal Jungiano
hasta ese momento. No obtuve eso hasta mucho más tarde, en 1980. Antes
de eso, me entrené con Ian Gordon-Brown y Bárbara Somers en el
Centro de Psicología Transpersonal, en Londres. Eso empezó a darme
lo que yo quería – algo que era muy profundo y exhaustivo, algo
a lo que podía hincarle el diente y trabajar en profundidad.
Nick
Campion: ¿El Psicoanálisis te dio
esa profundidad?
Liz Greene:
Bueno, sí, la versión Jungiana de él.
No soy más Jungiana de lo que soy cualquier tipo de –iana o –ista,
pero sentí que este entrenamiento me brindaba más elementos para
ayudar a la gente que el entrenamiento Freudiano.
Nick
Campion: JEl mismo Jung sacó tanto de la
Astrología y las tradiciones esotéricas que es tal vez más
fácil juntarlos a ellos dos, que, digamos, a Freud y a la Astrología.
Te mudaste a Londres a principios de los 70. Recuerdo haber visto tu nombre en "Time
Out", la revista de directorios de Londres, como profesora de Astrología
para una organización alternativa y haber pensado: "Oh, debería
ir a esas clases", y luego haberme envuelto en otra cosa.
Liz Greene:
Eso fue en 1975-76. La organización se
llamaba "Gentle
Ghost".
Nick
Campion: Desde entonces, en todos tus años
de enseñar y trabajar con Astrología, ¿has llegado a una
definición de ella?
Liz Greene: Buena
pregunta! No en el sentido de una definición "tallada en piedra",
no. Para mí, la Astrología es un sistema simbólico.
Es una lente o una herramienta que utiliza tipos particulares de imágenes
o patrones simbólicos para darle sentido a patrones más profundos
inherentes en la vida que son de otro modo imposibles de comprender a un
nivel intelectual, aunque es posible experimentarlos de otras maneras no
intelectuales. Es un medio por el cual puede ser interpretarse la vida en
términos de sus patrones subyacentes. Y es por eso que pienso que
todos las otros lentes – como el Tarot, la Kabbalah, la mitología,
la literatura, la poesía, el teatro, la pintura, la escultura – son
todas maneras igualmente válidas de aprehender esos patrones, y que
además desembocan en la Astrología, mientras la Astrología
desemboca en ellas. No creo que exista algo así como una "Astrología
pura". Decir eso es como decir que existe una raza Inglesa pura. La
Astrología es una lente, un sistema de símbolos.
Nick
Campion: A mí me parece que, si definimos
la Astrología como una lente, esto implica que el astrólogo está observando
algo; en ese caso, podemos elegir poner énfasis ya sea en lo que se está observando
o en el observador, el astrólogo. Entonces podemos hacer distintas preguntas,
examinando cómo las percepciones de los astrólogos determinan su
propia astrología, o podemos hablar de lo que están observando,
de lo que están viendo a través de la lente. ¿Distorsiona
esto la lente? ¿Están los astrólogos observando algo real? ¿Crees
que hay algo real allá afuera que es la Astrología y que estamos
realmente observando?
Liz Greene:
Depende de lo que consideres como "real".
El zodíaco no existe en términos concretos. Es el aparente movimiento
del Sol alrededor de la Tierra, el cual hemos dividido en 12 segmentos; a cada
segmento se le asigna una imagen y un conjunto de significados y patrones conductuales.
Pero el zodiaco no existe en el sentido de que haya animales flotando allá afuera.
Por lo tanto, en un nivel, el sistema no es del todo real. Esta mesa a la que
estamos sentados ahora es el tipo de cosa que definimos como real. Si tomas la
realidad como algo más sutil y te acercas a ella como a las conexiones,
los eslabones, resonancias o correspondencias entre las cosas, entonces sí,
estos patrones son reales. Pero no hay modo alguno de que puedan ser medidos
cuantitativamente de acuerdo a instrumentos de "realidad". Cuando me
preguntas eso, todo el problema es que no sé lo que quieres decir con
real. O, más bien, sí sé lo que quieres decir, pero si Richard
Dawkins preguntara, "¿Es real?", él estaría refiriéndose
por "real" a algo muy distinto de lo que yo estoy hablando.[14]
Nick
Campion: Estaba usando el término "real" en
el sentido de Richard Dawkins.
Liz Greene:
En ese sentido, no, la Astrología no es
real. Esto no significa que no exista o que no sea válida, pero en tal
sentido, no, no creo que la Astrología sea real. Creo que hay una serie
de patrones objetivos o una interconexión o unidad de algún tipo
o un conjunto de resonancias. Puedes usar cualquier frase que quieras, ya sea
mística o hermética o de cualquier otro lenguaje que te guste.
Y efectivamente existe fuera de nosotros. No está sólo en las percepciones
de los astrólogos.
Nick
Campion: Empiezas "Relaciones Humanas" con una poderosa
cita de Gerhard Dorn que habla de la unidad del todo: ¿No sabes que
el cielo y los elementos empezaron siendo uno, y fueron separados entre sí por el divino artificio, para que pudieran darte nacimiento,
a ti y a todas las cosas? Si tal cosa sabes, el resto no puede escapársete.
Por ende en toda generación es necesaria una separación como ésta. …Jamás
llegarás a construir a partir de otros el Uno que tú buscas,
a no ser que primero hagas de ti mismo una sola cosa.[15]
Esa es una aseveración muy fuerte
sobre la idea de que la Astrología fluye naturalmente desde una comprensión
de la unidad del cielo y la tierra y sobre la noción de que la experiencia
astrológica comienza con nosotros. También en ese libro reconoces
a la ciencia moderna basada en lo cuantitativo, y me pregunto si todavía
estás de acuerdo con las palabras que escribiste hace 25 años
atrás. Has dicho que "la Astrología es … un mapa
del sistema de leyes a través del cual operan las energías
de la vida – una Astrología reivindicada por la investigación
estadística y científica."[16]
¿Representa eso tu actual pensar? Estoy interesado en esa afirmación
ya que se ha reclamado que ha habido un cambio en cómo los astrólogos
ven a la investigación científica y estadística como forma
de validar la Astrología, y que los resultados estadísticos negativos
han promovido una postura anti-científica entre los astrólogos.
Entonces, ¿ha cambiado tu propia visión desde 1977?
Liz Greene:
Creo que la investigación es muy valiosa
en la Astrología, en el sentido de que puede resaltar patrones. Algunas
veces la investigación revela patrones que no esperamos y nuestros supuestos
se ven desafiados. De tal manera, sí, es muy valioso para nosotros hacer
investigación estadística. Sin embargo, pienso que no es válido
desde el punto de vista de intentar probar que la Astrología funciona,
porque si tienes el tipo de mentalidad que es completamente opuesta a la Astrología,
tratarás de encontrarle fallas a la estadística de cualquier forma.
Y usualmente uno puede tomar cualquier conjunto de estadísticas y destruirlo.
Los astrólogos pueden realizar investigación estadística
para sus propios propósitos, pero no tiene sentido tratar de convencer
a los escépticos. Si hago 300 cartas durante el curso de un año
para gente nacida con el Sol en oposición a Saturno, y el 80% de ellos,
ya sea que hayan tenido padres que los abandonaron cuando eran pequeños,
o padres que murieron a temprana edad, o padres que los abandonaron antes de
haber nacido, o padres que fueron fríos y distantes, eso es investigación
estadística. Puedo entonces decir: "Bien, 80% de las 300 cartas Sol-Saturno
que he hecho tienen este tipo de patrón psicológico". Luego
puede ser útil para mí explorar más en profundidad sobre
lo que ese aspecto Sol-Saturno significa. Pero si llevara esa investigación
a alguien que define la investigación estadística en un sentido
más "científico", ellos dirían: "300 personas
no es nada. Lo que necesitas son 3000 y un grupo control neutral." Ante
cualquier cosa que uno haga, ellos encontrarán la forma de pedir más
pruebas. Creo que la investigación que hacemos es muy importante para
nosotros. Si ésta convence a otros, realmente no me importa, para ser
muy honesta. Creo que debemos hacerlo para nuestro propio desarrollo constante.
Nick
Campion: Me parece que, en términos de
definiciones de investigación, lo que acabas de esbozar es una aproximación
cualitativa basada en el estudio de casos.
Liz Greene:
Sí, en pequeñas o grandes cantidades.
Nick
Campion: El tema de si hay algo en Astrología
que esté "afuera" y que sea "real" generalmente se
reduce a afirmaciones que hacen los astrólogos en relación a técnicas
o formas particulares de construir un horóscopo y el sistema de casas.
Los sistemas de casas contrapuestos son uno de los principales problemas de la
Astrología desde ese punto de vista, muy aparte del problema de los zodiacos
siderales versus los tropicales. ¿Cómo decidimos qué sistema
de casas utilizar, por no hablar de qué zodiaco? Una vez dijiste que "uno
debe usar el sistema de casas que funcione para uno." Eso suena como que
estás poniendo al astrólogo en el centro de la ecuación,
en lugar de a la Astrología.
Liz Greene:
Sólo en parte. Creo que todos estos enfoques
estructurales distintos abren una ventana a algo, pero es una ventana estrecha
y ninguno de ellos por sí solo muestra el paisaje completo. Pienso que
es por eso que todos ellos tienen validez para algunos astrólogos, pero
no para otros.
Nick
Campion: Entonces, ¿estarías de
acuerdo con aquellos astrólogos que dicen que los astrólogos obtienen
los clientes que necesitan?
Liz Greene:
Sí.
Nick
Campion: Si nos ceñimos a esta idea, entonces
es una idea muy provocadora: Hay un cliente en algún lugar lejano que,
súbitamente, es movido en ese momento particular a llamarte y preguntar: "Puedes
leer mi carta?" ¿Estás de alguna forma invocando a esa persona?
Liz Greene:
No sé si es invocar. Creo que estamos hablando
de resonancias otra vez. Digamos que la oposición Saturno-Plutón
entra en cuadratura con tu Sol, y eso representa una especie de imagen simbólica
de aquello en lo que te conviertes en determinado momento. Experimentas, eres
golpeado por o entras en contacto con cierto tipo de energía. Se encuentra
tanto dentro como fuera de ti. Puede que experimentes cierto tipo de cosas en
tu vida relacionadas con esa oposición. El cómo las enfrentas es
algo muy personal. Tal vez digas, "Efectivamente! Este es un aspecto muy
difícil. Voy a hacer un Doctorado bajo este tránsito" y hacer
buen uso de él. O bien puedes cruzarte de brazos, ser una víctima
y decir, "Oh, alguien se ha metido en mi casa" o "Hay un motín
al final de la calle y han incendiado mi auto" o lo que sea. La naturaleza
de la experiencia está conectada con cuán capaz eres de enfrentar
lo que eres en aquél momento. Pero igualmente, como astrólogo,
puedes empezar a recibir a un montón de clientes que están resonando
con lo que estás experimentando. Entonces, puede que veas a muchos Escorpio,
muchos Capricornio, o gente que esté siendo a su vez afectada por esa
oposición. La gente puede venir a ti con un espejo que de alguna manera
resuena con la misma cosa con la que tú estás resonando. No creo
que el astrólogo invoque al cliente. Sino que, cuando uno llega a un cierto
punto, las cosas que resuenan con aquello, entran en tu vida. No es casual.
Nick
Campion: Si utilizas la palabra "resonando" frente
a un científico materialista como Richard Dawkins, él sin duda
tendría una explicación física para la resonancia. ¿Estás
usando la palabra en un sentido poético?
Liz Greene:
Bueno, es también literal. Si golpeas un
afinador y hay una guitarra correctamente afinada junto a él, habrá una
resonancia audible. Sin embargo, si la guitarra no está bien afinada,
no habrá nada. Ese tipo de resonancia ocurre a un nivel físico.
Nick
Campion: ¿Quiere eso decir que todos respondemos
a la música de las esferas?
Liz Greene:
Creo que somos parte de la música también.
Es una cadena de acordes y resonancias constantes.
Nick
Campion: Volvamos al ejemplo de la oposición
Saturno-Plutón. Si alguien con ese tránsito puede elegir entre
ser una víctima o seguir un camino muy estructurado, como sacar un título
universitario, entonces ¿cuál es la naturaleza de esa elección? ¿Se
encuentra la habilidad de hacer una elección vinculada a otro patrón
astrológico dentro de la carta?
Liz Greene:
No. Hay algo que opera dentro de las resonancias
que la Psicología llama conciencia. Yo no tengo una definición
de lo que es, excepto que es Mercurial. La conciencia es como la figura Mercurial
en la alquimia. No está limitada o confinada a patrones astrológicos.
La conciencia habita y se expresa a través de esos patrones, no obstante
puede operar afuera, adentro y alrededor de ellos, y es lo que nos permite hacer
elecciones. Creo que es lo que transforma nuestro modo de responder a estos patrones;
ya sea que simplemente seamos el patrón y lo representemos ciegamente,
que es lo que sucede en todo el reino animal, o bien que traigamos ese elemento
a la conciencia y lo enfrentemos. El patrón no desaparece en ese instante,
sino que adquiere más notas en su acorde.
Nick
Campion: ¿Estás diciendo que la
conciencia es de alguna forma algo aparte de la Astrología? ¿Algo
más allá de la Astrología?
Liz Greene:
Sí, creo que lo es.
Nick
Campion: Eso suena como lo que los filósofos
Neo-platónicos habrían llamado Alma. Habrían dicho que el
Alma está por sobre el cuerpo, sobre las estrellas incluso. Pero si la
conciencia está más allá de la Astrología, ¿qué pasa
con los tan nombrados planetas concientes en el horóscopo, como Mercurio,
Venus y Marte, a diferencia de los planetas exteriores, inconcientes?
Liz Greene:
Ningún planeta tiene la garantía
de ser conciente. Los planetas deben ser vistos como patrones representantes.
Si un individuo es conciente del patrón dentro de él, el planeta
está siendo expresado concientemente, pero, el solo hecho de ser un planeta
interior, no necesariamente hace al patrón conciente. La experiencia me
ha enseñado eso. Las personas pueden deambular totalmente inconcientes
de lo que la Luna significa dentro de ellas o de lo que Venus significa en ellas.
Cualquiera sea el patrón de motivación que los planetas representen
es parte de la naturaleza humana, pero podemos ser totalmente inconcientes de
ello. Lo proyectamos, estamos a su merced, somos golpeados por él, nos
convertimos en él, nos identificamos con él, nos dejamos secar
por él, sin embargo somos absolutamente inconcientes de que somos nosotros.
Parece estar "afuera" o estar ocurriéndonos, pero está dentro
de nosotros – somos nosotros. El hecho de ser interior, no obstante, no
es ninguna garantía de conexión alguna con la conciencia.
Nick
Campion: ¿Pero cómo sabemos cuándo
realmente somos concientes de algo?
Liz Greene:
Eso es difícil de explicar. Tiene algo
que ver con permanecer en un centro fijo y ser concientes – no sólo
en un nivel intelectual sino que en todos los niveles – de algo que conoces
como a ti mismo, pero al mismo tiempo sin sentirse identificado con eso. Hay
una especie de espacio entre los dos. Entonces, si tengo a Marte en tránsito
hoy y tú dices algo incorrecto, y yo me enojo mucho, si en ese momento
soy inconciente de esa rabia, sólo me enojo. Ni siquiera sé que
estoy enojada. Ahí es cuando salen las palabras abusivas o te doy un golpe
o derramo mi agua sobre ti. "No hay nadie en casa", en términos
de un individuo conciente. No tengo idea de lo que estoy a punto de hacer, de
lo que estoy apunto de decir, de lo que siento. Sólo actúo y luego
digo: "Oh, lo lamento muchísimo, simplemente perdí los estribos,
no fue mi intención." Sin embargo, si estoy conciente, entonces escucho
lo que tú dijiste, y sé que estoy enojado, y en ese momento incluso
podría saber por qué estoy enojado. Podré sentir la rabia,
pero no soy la rabia, lo que significa que puedo decirme a mí misma: "¿Realmente
dijo eso en serio? ¿Qué ha gatillado él en mí?" Luego
puedo trabajar con eso; si aún estoy enojada después de haber trabajado
en ello, puedo entonces decir tranquilamente: "¿Estás conciente
de lo que acabas de decir? Fue muy hiriente." O puedo simplemente mantener
mi boca cerrada, porque me doy cuenta de que mi rabia no tiene nada que ver contigo:
Es mi problem.
Nick
Campion: Entonces nuestros propios procesos de
pensamiento internos parecen ser cruciales. Si efectivamente vemos a la Astrología
como un lenguaje, entonces ¿podríamos tal vez decir que ese estado
mental conciente es de naturaleza Geminiana or Virgiana? ¿Es analítico?
Liz Greene:
No creo que involucre análisis. Algunas
personas querrán conceptualizarla, pero la conciencia es algo que también
puede ser de agua, de fuego o de tierra. Es una cualidad de conciencia, lo que
significa que uno no se identifica con lo que está experimentando. Uno
permanece fuera de esa experiencia, no disociada de ella, pero lo suficientemente
alejado de ella como para reconocerla. Uno puede reconocerla en muchos niveles,
no tiene que ser intelectual.
Nick
Campion: Entonces, cuando los astrólogos
dicen en sus conversaciones, como lo hacen frecuentemente: "Ah, estoy pasándola
mal por que tengo un tránsito de Saturno", ¿dirías
que eso está mal dicho?
Liz Greene:
Bueno, yo lo digo también. Pero sé lo
que quiero decir cuando lo digo. Hablar así no comunica realmente lo que
está pasando. Es una abreviación. No pasamos un mal momento por
causa de un tránsito. El tránsito es sólo una representación
simbólica de lo que estamos experimentando. No está causando esa
experiencia. No es mi misión andar corrigiendo los dichos de otros, y
yo lo digo también: "Qué mal día! Saturno está en
mi lo que sea". Es una abreviatura.
Nick
Campion: Entonces, si un tránsito es una
representación, eso me recuerda al aforismo astrológico popular
de Charles Carter: "Las estrellas no obligan, propenden". Geoffrey
Cornelius agregó: "No propenden ni obligan, sino que significan".
En ese sentido, ¿es mejor ver a los tránsitos como señalizaciones
que como causas?
Liz Greene:
También pienso que los planetas significan.
No creo que empujen, obliguen, dispersen o "hagan" nada. Son simplemente
representaciones.
* * *
Parte
1, Parte 2, Parte
3, Parte
4
© 2001
Nicholas Campion - todos los derechos reservados
Nick
Campion fue Presidente de la Asociación Astrológica de Gran Bretaña.
Ha estudiado Astrología desde principios de los 70 y ha enseñando
esta asignatura desde 1980 en el Instituto Camden de Londres, la Facultad de
Estudios Astrológicos y más recientemente, en el Kepler College.
Además, es actualmente alumno de post-grado en el Departamento de Estudios
de Religiones de la Universidad de Bath Spa, Inglaterra. Nick obtuvoel premio
Marc Edmund Jones de 1992, del Premio George Antares de 1994 y del premio Spica
1999 a la Excelencia Profesional. Sus libros incluyen: Mundane Astrology (Astrología
Mundana) y The Book of World Horoscopes (El Libro de los Horóscopos del
Mundo). Información sobre estos libros se encuentra disponible en su sitio
Web: www.nickcampion.com
[13]
Liz Greene y Howard Sasportas fundaron el "Centro de Astrología Psicológica" en
1983. Darby Costello es catedrático del centro.
[14]
Richard Dawkins es Profesor del "Public Understanding of Science" (Comprensión
Pública de la Ciencia) en la Universidad de Oxford y uno de los escritores
de ciencia popular más destacados del Reino Unido. Es además un
materialista ateo militante y un fuerte opositor público de la Astrología,
así como de toda afirmación paranormal y de creencias metafísicas
y religiosas. Su ataque a la Astrología se encuentra disponible en el
sitio Web de la "Asociación Astrológica": www.astrologer.com/aanet
[15]
Liz Greene, Relaciones Humanas, Ediciones Urano, Barcelona, 1987, p. 15.
Traducción al español: Vanessa
Concha
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