La historia de la Estrella de Navidad

Dieter Koch

Este artículo es un resumen del libro "La Estrella de Belén" de Dieter Koch.

La leyenda de la estrella de Navidad se encuentra en le Segundo capítulo del Evangelio de Mateo:

"(1) Después de que Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, llegaron a Jerusalén unos sabios procedentes del Oriente.

"(2) —¿Dónde está el que ha nacido rey de los judíos? —pregun­taron—. Vimos levantarse su estrella y hemos venido a adorarlo.

"(3) Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él.

"(4) Así que convocó de entre el pueblo a todos los jefes de los sacerdotes y *maestros de la ley, y les preguntó dónde había de nacer el *Cristo.

"(5) —En Belén de Judea —le respondieron—, porque esto es lo que ha escrito el profeta:

"(6) »"Pero tú, Belén, en la tierra de Judá, / de ninguna manera eres la menor entre los principales de Judá; / porque de ti saldrá un príncipe / que será el pastor de mi pueblo Israel."

"(7) Luego Herodes llamó en secreto a los sabios y se enteró por ellos del tiempo exacto en que había aparecido la estrella.

"(8) Los envió a Belén y les dijo: —Vayan e infórmense bien de ese niño y, tan pronto como lo encuentren, avísenme para que yo también vaya y lo adore.

"(9) Después de oír al rey, siguieron su camino, y sucedió que la estrella que habían visto levantarse iba delante de ellos hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño.

"(10) Al ver la estrella, se llenaron de alegría.

"(11) Cuando llegaron a la casa, vieron al niño con María, su ma­dre; y postrándose lo adoraron. Abrieron sus cofres y le presenta­ron como regalos oro, incienso y mirra.

"(12) Entonces, advertidos en sueños de que no volvieran a Hero­des, regresaron a su tierra por otro camino.

"(13) Cuando ya se habían ido, un ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»

"(14) Así que se levantó cuando todavía era de noche, tomó al niño y a su madre, y partió para Egipto,

"(15) donde permaneció hasta la muerte de Herodes. De este modo se cumplió lo que el Señor había dicho por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo.»

"(16) Cuando Herodes se dio cuenta de que los sabios se habían burlado de él, se enfureció y mandó matar a todos los niños menores de dos años en Belén y en sus alrededores, de acuerdo con el tiempo que había averiguado de los sabios.

Hasta la fecha, los intentos por explicar astronómicamente a la estrella no han sido decisivos. Prácticamente todo parece posible: las conjunciones de los planetas, ocultamientos de la luna, cometas, estrellas variables, novas y otros fenómenos. Tal como pretendo demostrar, el problema no se debe a una falta de claridad o ambigüedad en el texto, sino más bien a las rígidas ideas prevalecientes que tienden a excluir inmediatamente la explicación más natural. Como resultado no se le presta atención a la evidencia dentro del texto, y esta falta de atención se convierte luego en la fuente de toda clase de suposiciones.

Una de las ideas rígidas es que la estrella debió de haber sido un fenómeno completamente extraordinario para mover a los magos a embarcarse en el largo viaje desde Mesopotamia hasta Jerusalén.  Sin embargo, los siguientes detalles contradicen lo anterior:

1. Herodes le pregunta a los magos acerca del “tiempo de la estrella”. El fenómeno no fue aparentemente perceptible ni visible para nadie.

2. En la práctica astrológica en aquel entonces (como ahora) un horóscopo extraordinario no viene generalmente marcado por fenómenos extraordinarios sino más bien por una configuración inusual de planetas. A lo sumo, determinado planeta puede ser prominente.

3. Si se estudia el enfoque de los magos, se debe reconocer que no se apoyan meramente en observar los cielos sino que además consultan sueños y las sagradas escrituras. La estrella por sí misma no es necesariamente suficiente para profetizar un mesías. Por ejemplo, los magos pueden haber estado siguiendo una profecía o visión tal como: “Nacimiento de un niño real en el país de Palestina a la mañana siguiente de la aparición de la estrella X ”.

Pretendo demostrar que bajo estas circumstancias es posible una interpretación completamente nueva de la Estrella de Belén, una que resulta más realista, más cercana al texto pero no menos espectacular que todas las demás teorías. Y esto corresponde, a propósito, incluso si tomamos la historia de los magos, a un simple mito. No obstante, relata una configuración celeste claramente identificable.

“Los magos llegaron del oriente”:  La palabra “magos” (Gr. magoi) deriva del antiguo persa y se refiere a los sacerdotes del zoroastrianismo. Como vienen del oriente y se interesan por las estrellas, pueden haber viajado desde Mesopotamia, el hogar de la astrología. A través de la conquista de Mesopotamia, por Ciro II, los magos entraron en contacto con los caldeos, los astrólogos babilónicos. Incluso hoy en día, la magia se basa fuertemente en el simbolismo astrológico. Como se menciona más arriba, el texto de Mateo indica que los magos combinaron diversos métodos de profetizar. Ellos fueron advertidos acerca de Herodes a través de un sueño. Y ellos consultaron a los escribas judíos acerca de las antiguas profecías que podrían señalarles el camino hacia el niño. Adicionalmente, los textos zoroástricos profetizan la venida de un redentor, el llamado Saoshyant. Por consiguiente, la estrella no es probablemente la única razón para el viaje de los magos. Ellos confiaron por el contrario en muchas señales y métodos. ¿Acaso procedieron los magos como lo hacen los monjes tibetanos al buscar al niño Karmapa? Ellos siguieron una profecía consistente en pistas acerca de la hora, el lugar y la familia del reencarnado. La pregunta es: ¿Acaso los magos seguían también una profecía o un sueño de acuerdo con el cual su redentor nacería en la tierra de los judíos a la siguiente aparición de determinada estrella?

“en los días de Herodes”: Jesús puede haber nacido antes de la muerte de Herodes. De acuerdo con la actual escuela de pensamiento, Herodes murió en el 4 AC, aunque algunos autores piensan que fue más bien en el 1 AC. Desafortunadamente, las declaraciones bíblicas relacionadas al nacimiento de Jesús son controversiales. De cualquier manera, nuestro calendario, que pretende haber comenzado con el nacimiento de Jesucristo, de cierto no es correcto. Jesús no nació al inicio del año 1 AC ni nació el 25 de diciembre. Esta fecha de Navidad fue introducida por la iglesia durante el siglo IV con la intención de reemplazar las celebraciones paganas de solsticio.

“su estrella fue vista en oriente (lit. en la salida)“: Contrariamente a la creencia popular, esto no necesariamente significa que los magos vieron una estrella en su tierra natal en oriente. Más bien está implícita la siguiente interpretación: que ellos vieron la estrella “en su salida en oriente”. El texto declara literalmente en tê anatolê, es decir, “de salida, en el este”. Por consiguiente, no se puede asumir que los magos estuvieran en su tierra natal cuando vieron la estrella. Ellos bien pueden haberla visto “saliendo de oriente” desde algún lugar de Palestina. Tengamos este pensamiento en cuenta.

Si se interpreta de esta manera, también tiene más sentido astrológicamente. En Mesopotamia, los sacerdotes versados en astronomía y los astrónomos, prestaron especial atención a la primera salida de la mañana (o salida heliaca) de un astro luego de un periodo en el cual fuera invisible. Mateo menciona específicamente una “aparición”(phaínesthai) de la estrella. Durante el curso de un año, la mayoría de estrellas desaparece una vez en el cielo vespertino occidental y reaparece unas semanas más tarde en el cielo matutino oriental. En el intervalo son adelantados por el sol y su luz los eclipsa de modo que no pueden ser vistos. El pasar de ser invisibles a ser visibles en el cielo diurno de oriente se entendía como una analogía al proceso de nacimiento. Algunos horóscopos de nacimiento babilónicos que han sido preservados en tablas cuneiformes mencionan la salida heliaca de planetas, si ocurrían cercanas a un nacimiento.

“preguntaron el tiempo preciso”: Herodes pregunta acerca del “tiempo” (la fecha) en que apareció la estrella. Aparentemente pregunta acerca de esto porque deseaba saber la edad del niño que quería matar. Más aun, Mateo vuelve a narrar que Herodes mató a todos los niños que vivían en Belén y sus inmediaciones y que tenían dos años o menos, en el día que el “se enteró por los magos”. (Mat.  2:16).

Debido a la declaración de más arriba, se asume que deben haber pasado dos años entre la aparición de la estrella y la llegada de los magos. Sin embargo, la astrología por lo general procede desde el supuesto de la simultaneidad de los hechos celestiales y terrenos. Mateo declara al inicio que los magos llegaron a Jerusalén al momento del nacimiento de Jesús. Justino Mártir es aún más explícito “Ya que al mismo tiempo (αμα) de su nacimiento, los magos llegaron de Arabia y le rindieron homenaje, luego de haber ido primero a Herodes“. Y: “Los magos dijeron que habían reconocido por la aparición de una estrella en el cielo, que en su tierra había nacido un rey“. Además de esto, se dice que Jesús nació en un refugio temporal y que fue visitado por los magos en el mismo lugar. Poco después de esto, la Sagrada Familia huyó a Egipto. Por consiguiente, los magos deben haber llegado muy poco después del nacimiento de Jesús.

Con toda la información anterior queda claro que los magos deben haber llegado a Jerusalén más o menos simultáneamente a la aparición de la estrella – bastante contrario al actual prejuicio de que los magos habían descubierto a la estrella en su tierra natal (“en el oriente”) y por este motivo habían iniciado su viaje a Palestina. En su lugar, se puede asumir que los magos anticiparon la aparición de la estrella y que planearon su viaje de manera que llegaran a Palestina en el momento correcto. De hecho, cuando los astrónomos mesopotámicos inventaron los horóscopos de nacimiento cerca del 500 AC, desarrollaron algoritmos para calcular las posiciones planetarias de los planetas y también conocían las efemérides. Por ende, los magos podían comenzar su viaje mucho antes de la aparición de la estrella para poder encontrar al niño lo antes posible luego de su nacimiento.

La pregunta de Herodes muestra claramente que la estrella no era un fenómeno celestial notable. Esta idea errónea se remonta al Evangelio de Santiago, donde dice: “Vimos una estrella muy grande brillar entre las demás estrellas, haciéndolas palidecer”. Sin embargo, ¿habría necesitado Herodes una explicación de haber sido este el caso?¿No habría sido la estrella la comidilla del día? Aun así, la descripción de Santiago podría contener un ápice de verdad. Entre los fenómenos celestes ordinarios existen estrellas bastante brillantes y hermosas, por ejemplo Venus o Júpiter.

“la estrella que vieron en oriente fue delante de ellos”: No puede tomarse ciertamente de manera literal el que hayan sido guiados por la estrella. Un fenómeno astronómico no hace movimientos aleatorios, sino que parece en la misma posición a todos los habitantes de determinada región. Algunos autores han comprendido esta frase como que significa que los magos vieron a la estrella directamente frente a ellos mientras viajaban desde Jerusalén hasta Belén. El camino recorre de norte a sur. Por consiguiente, debería haber aparecido en el sur. Sin embargo, esto es altamente improbable. Siempre que los magos hubieran llegado realmente a Belén al mismo tiempo del nacimiento de Jesús y de la salida heliaca de su estrella, habría sido a plena luz del día que la estrella se habría detenido en el sur. Sólo habrían podido verla en oriente, durante la mañana antes del amanecer.

La palabra griega proágein que ha sido traducida como “fue delante de” puede haber sido un término astrológico. Para el movimiento retrógrado de los planetas, Ptolomeo y sus contemporáneos usaron la palabra prohegeísthai que es sinónimo de la proágein del Nuevo Testamento. Lo que es más, el término deriva de la astrología mesopotámica y se explica por el hecho de que los planetas en movimiento retrograde son más rápidos en su movimiento diario que las estrellas fijas y los planetas en su fase de movimiento directo. Por consiguiente la declaración de que la estrella “fue delante” de los magos podría significar que la estrella estaba en fase de movimiento retrógrado. Era visible solo en la mañana, en el oriente. Los magos partieron temprano en la mañana y mientras viajaban rumbo al sur, el planeta en su fase retrógrada estaba a su izquierda. El viaje de Jerusalén a Belén es tan corto que bien pudieron haber llegado a Belén antes del amanecer.

“vino a detenerse”:  En el caso de un fenómeno astronómico, el “detenimiento” de una estrella no puede tampoco tomarse de manera literal. Todos los cuerpos celestes se mueven continuamente de este a oeste en el curso de un día. Sin embargo, las estaciones de los planetas, que es su detenimiento en relación al zodiaco o las estrellas fijas, son importantes para la astronomía. Los magos habrían luego encontrado al niño en el día en que el planeta terminó su movimiento retrógrado, se volvió estacionario, e invirtió la dirección de su movimiento sideral.

“sobre(el lugar) donde estaba el niño”: Aquí también se debe notar que ninguna estrella puede pararse por encima de una casa específica o persona específica. Si se encuentra en su cénit, entonces está parada igualmente por encima de todas las casas en un área. Por la misma razón que no pudo haber estado en el sur, tampoco puede haber estado en su cénit. Unos pocos días después de su salida heliaca, solo podría haberse visto antes del amanecer. Parece ser que Mateo se refería a que la estrella se detuvo cuando los magos llegaron al lugar en el que estaba el niño.

“gran júbilo”: Este júbilo parece indicar que la estrella era muy Hermosa y brillante. Leemos en el Evangelio de Santiago que la estrella era tan brillante, que opacaba a todas las demás. De hecho, Venus es la más brillante de todas las estrellas. Cuando la luna no brilla y no interfiere ninguna otra luz, incluso arroja una sombra. ¿Quién no ha sentido júbilo al observarla?

Todos los fenómenos arriba mencionados fueron tomados en cuenta en los horóscopos de nacimiento babilónicos. Además de las posiciones planetarias en el zodiaco, también registraban sus salidas heliacas, sus movimientos retrógrados y las estaciones que ocurrían cercanas al momento del nacimiento.

Venus

El planeta se identifica fácilmente por todos los hechos mencionados. Sólo puede haberse tratado de Venus ya que – además de Mercurio, que es difícil de observar – solo Venus está en movimiento retrógrado cuando tiene su primera salida heliaca por encima del horizonte oriental, y se vuelve estacionario poco después. Jesús nace en un refugio temporal cuando la estrella es divisada por primera vez en oriente. Los magos llegan poco después de esto. La diferencia entre la primera salida heliaca y la estación es de aproximadamente dos semanas para Venus y de aproximadamente cuatro meses para Júpiter. Por consiguiente, Venus encaja en la figura, pero Júpiter no.

Sin embargo, existen señales aun más claras en la Biblia. De acuerdo con los teólogos, el Mesías viene anunciado en le Antiguo Testamento con las siguientes palabras “una estrella emerge de Jacob” (Números 24:17). La leyenda de la Estrella de la Navidad (“vimos su estrella en su salida”) evidentemente se refiere a esto. El nombre de esto, “su” estrella, se menciona específicamente al final del Apocalipsis de Juan: “Yo, Jesús … soy la raíz y la descendencia de David, la brillante estrella de la mañana…” (Apocalipsis 22:16).  Otro versículo más que asocia a Jesús con el lucero del alba se encuentra en la Segunda de Pedro 1:19: “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en un lugar oscuro hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana (phôsphoros, lucifer en la Biblia latina!) salga en vuestros corazones”. La palabra griega phôsphoros y el latín lucifer realmente significa “el que trae la luz”. El uso de esta palabra para el diablo surgió en los tiempos de los padres de la iglesia y no le hace justicia a su significado original. En realidad, representa a Venus como proclamadora del día por venir. Esto se vuelve aún más evidente en el otro nombre de Venus, eôsphoros, “el que trae el amanecer”. En la antigüedad, esta función del planeta tuvo un significado mucho mayor que hoy en día, especialmente en las regiones del sur donde el amanecer es muy breve.

A propósito, el versículo de Pedro recuerda fuertemente a Juan 1:9: “Aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre, venía a este mundo”.  Aquí también, se compara probablemente al Mesías con el lucero de la mañana. Se trata de una comparación muy acertada, ya que Jesús también simboliza un “día venidero” de luz y de conocimiento del Reino de Dios.

Luego que Venus se pone como lucero vespertino en el oeste, la región de la muerte, su reaparición espectacular como lucero del alba es también un símbolo del gran tema del cristianismo y otras antiguas religiones misteriosas: de la resurrección. El oeste, la dirección de la desaparición de las estrellas se asociaba con la muerte; por le contrario, el este, la dirección de su salida, se asociaba a la idea del nacimiento o renacimiento. El dios sol de los mesopotámicos así como los egipcios descendía al inframundo en el oeste al anochecer y renacía en el este. Y un famoso mito mesopotámico narra como Ishtar, la diosa de Venus, descendió al inframundo, murió, resucitó y ascendió al cielo.

Existe mayor simbolismo en relación a Venus: No es fortuito que aparezca como cetro real sostenido por Jesús en Apocalipsis 2:28. En Mesopotamia, Venus tenía el papel de hacedor de reyes. Ella tomaba a héroes jóvenes como amantes y los convertía en reyes (Gilgamesh).  O bien actuaba como “madre” o “madre adoptiva” de los reyes asirios (Asurbanipal). Existe una conexión directa con María y el niño Dios que está destinado a ser rey de los judíos. En la adoración católico romana de la Virgen María, aún se hace referencia a ella ocasionalmente como el “Lucero de la Mañana”. En resumidas cuentas: Jesús tiene notables conexiones simbólicas con Venus.

La fecha del nacimiento de Jesús

Las primeras salidas de Venus ocurren solamente cada 584 días. Podemos por lo tanto tener la esperanza de ser capaces de arreglar la fecha del nacimeinto de Jesús. El Apocalipsis de Juan es de ayuda: Juan tiene la siguiente visión:

  “Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida de sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas ". (Apocalipsis 12:1y sigs.)

El texto se interpreta como una vision del nacimiento del Mesías. Si la mujer es el signo zodiacal de Virgo y el Sol lo “viste“, esto significa que el Sol está en Virgo, y por consiguiente lo opaca y lo hace invisible. La Luna está “bajo sus pies“, y por ende justo frente al signo zodiacal de Libra. El niño nacido sería entonces el lucero de la mañana en su salida heliaca. De hecho, existe una fecha que encaja con esta descripción: el 1° de septiembre del 2 AC (=astronómico -1).

Esto esclarece loque uno podría pensar del nacimiento a través de la virgen (Mat. 1:18y sigs.): Jesús simplemente nace bajo el signo zodiacal de Virgo. Un detalle interesante: Venus no salió del vientre de la constelación de Virgo sino de su cabeza. Por ende, se trata de un nacimiento “espiritual”, muy parecido al nacimiento de la virginal diosa Atenea de la cabeza de Zeus.

Esta interpretación se ajusta lo que sigue en Apocalipsis 12:3y sigs.:

“También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragon escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fi nde devorar a su hijo tan pronto como naciese. Y ella dió a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono.”

La descripción del dragón encaja con la constelación de Hidra. Las siete cabezas portando diademas serían estrellas en la zona de la cabeza, y los diez cuernos serían estrellas brillantes al lado del cuerpo, formando una especie de diseño en zigzag. La cola de la Hidra no comprende realmente” un tercio” de las estrellas, pero se trata de hecho de una figura muy larga y se extiende a lo largo de cuatro signos zodiacales, por ende sobre un tercio del zodiaco. Cuando Virgo se encuentra en el horizonte oriental, la Hidra en realidad “arroja” las estrellas de su cola “sobre la tierra” (ver il. 1). El “niño varón” sería entonces el lucero de la mañana. De hecho, en los días posteriores a su “nacimiento” primero se movió hacia las garras de la Hidra y por lo tanto estaba en peligro de ser “devorado”, pero luego de detenerse se alejó y fue “arrebatado”.

La fecha del nacimiento de Jesús por ende se estableció, cabe señalar que tuvo lugar precisamente en el día del Año Nuevo judío (rosh ha-shanah). En el antiguo Israel, así como en Mesopotamia, la coronación del rey se celebraba en este día. El comienzo del reinado del Mesías también se esperaba en este día. Cuando Venus, la hacedora de reyes tuvo su salida heliaca específicamente en el día de Año Nuevo, se trató de hecho de un acontecimiento muy especial.

En consecuencia, podemos trabajar la carta natal de Jesús. ¿Resulta astrológicamente convincente, de acuerdo con las reglas de la antigua astrología? Creo que es así y debió haber resultado asombroso para los antiguos astrólogos. El ascendente en Leo corresponde a un rey de los judíos. Venus, Júpiter y Marte en conjunción en el ascendente en Leo señalan a un líder carismático y a un apasionado maestro del amor, tanto más porque Venus acaba de tener su salida heliaca y Júpiter y Marte le seguirán pronto. Saturno en cuadratura con el Sol y Mercurio simboliza las dificultades que tuvo Jesús con la judería ortodoxa.

Traducción: Fiorella Tirado Bertuccelli

© Dieter Koch 2010

Posiciones actuales de los planetas
18-Sep-2014, 02:46 TU/GMT
Sol25Virgo7'28"
Luna17Cáncer51'56"
Mercurio21Libra8'20"
Venus15Virgo22' 7"
Marte2Sagitario49' 7"
Júpiter13Leo34'39"
Saturno19Escorpio19'59"
Urano15Aries17'32"r
Neptuno5Piscis39'44"r
Plutón11Capricornio0' 7"r
Nodo real19Libra32'35"r
Quirón14Piscis55'35"r
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