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La
descripción astrológica de un acontecimiento
siempre presenta varios niveles de significado e implica
una situación mucho más compleja que la aparente
en la superficie. El terrible ataque terrorista ocurrido
el 11 de setiembre del 2001 en Estados Unidos no constituye
una excepción. Desde aquel día, han aparecido
en Internet numerosos artículos ofreciendo una interpretación
astrológica de lo sucedido y muchos pueden ayudar
a su comprensión. No habrá interpretación
alguna de símbolos planetarios que pueda mitigar
la pena y el atropello sentido por tanta gente, ni tampoco
modificar las decisiones tomadas por gobiernos que no se
valen de intuiciones astrológicas. Sin embargo,
las intuiciones astrológicas a veces pueden ayudar
al individuo a encontrar una perspectiva más equilibrada.
Me parece que, en el presente clima astrológico, [1] y
tras tan terrible y aterrador acontecimiento, una perspectiva
equilibrada es muy necesaria.
1. La carta del Acontecimiento

Primera explosión del World Trade Centre
11 de setiembre del 2001, 8:45, Ciudad de Nueva York, Nueva York
Al igual que muchas de las cartas levantadas
para el comienzo de la guerra, la de la colisión
del primer avión secuestrado contra el edificio
del World Trade Centre muestra un aspecto benigno decepcionante.
Posee una configuración poderosa y aparentemente
armónica entre los planetas Mercurio, Saturno, Urano
y Neptuno. 2] No es mi intención
argumentar acerca de las implicancias predictivas u horarias
de esta carta, otros astrólogos especializados en
estos temas ya lo han hecho, sino acerca del cuadro más
profundo que ella describe de la psique colectiva en el
momento del ataque. Al igual que la similar configuración
benigna en la carta del comienzo de la Segunda Guerra Mundial,[3] esta
disposición de planetas nos dice algo que tal vez
no deseamos reconocer: es fácil que estos acontecimientos
sucedan cuando la Psique colectiva flota en un estado de
complacencia e inconsciencia. Este tipo de configuraciones
planetarias son aspectos blandos y reflejan dones y aptitudes
innatas en una carta individual, pero también pueden
describir una actitud simplista que considera que todo
esta bien en el mundo. Son los aspectos "duros" o "inarmónicos" [4] los
que nos fuerzan a hacer conciencia y a trabajar para contener
nuestros conflictos y desarrollar nuestros potenciales.
Esta carta contiene una sorprendente yuxtaposición
de ambos tipos de aspectos - un gran trino y una T-Cuadrada.
Cuando esto sucede en una carta individual, es característico
que los trinos inicialmente dominen y que los aspectos
duros se hagan presenten a través de algún
tipo de crisis, que fuerza a la persona a enfrentar realidades
dolorosas que hubiera preferido evitar. La alineación
planetaria se encuentra en el elemento de aire, relacionado
con las ideas, ideales y conceptos, y tal vez refleja el
idealismo peligrosamente auto satisfecho con el cual nosotros,
en el mundo Occidental, comenzamos la semana del 9 de setiembre.
El dominio de lo políticamente correcto por sobre
la realidad humana y la creencia de que puede resolver
los problemas del mundo, puede ser una de las muchas cosas
que justamente han llegado a un final abrupto.
Otros aspectos
de esta carta son agresivos y potencialmente muy destructivos.
Si en una carta individual son trabajados a conciencia,
pueden producir resultados extremadamente positivos.
Sin embargo, cuando aparecen como marca distintiva del
clima
del momento, pueden ser explosivos .[5] Los aspectos del 11 de setiembre describen este
acontecimiento como originado en conflictos ideológicos,
siendo el fanatismo y la intolerancia, que anualmente
se han incrementado [6] en todas las naciones del mundo, el sonido subyacente
del batir de tambores. El centro de la tensión
se encuentra en el ámbito del mapa natal que se
relaciona con los fantasmas ancestrales, la herencia
del pasado, tradicionalmente llamada la casa de los "enemigos
secretos". [7] Desde una perspectiva psicológica, este área
de la carta se refiere a los arquetipos del inconsciente
colectivo que se remontan hacia el pasado por muchas
generaciones. En pocas palabras, esta configuración
explosiva de aspectos duros describe la consumación
de problemas de ira, agresión, victimización
propiciatoria y fanatismo que tienen sus raíces
en un pasado mucho más lejano.
No creo posible poner la carta de un
acontecimiento o los tránsitos sobre la carta de
un país y pronosticar en términos concretos
lo que "va a suceder". A veces, el esbozo de
un tránsito sobre la carta de un país es
muy sugerente cuando se lo une con el conocimiento de las
cuestiones políticas, tal fue el caso de la Unión
Soviética en 1989.[8] Pero
aquí las configuraciones no son tan obvias. Amenazantes
y perturbadoras, si; claras y simples, no. Mucha gente
con la percepción de los hechos luego que han ocurrido,
ahora con orgullo declara lo fácil que es leer los
hechos del 11 de setiembre en esta carta, y en los tránsitos
sobre la carta de los Estados Unidos, que se describen
más adelante. Esta es una opinión superficial,
al igual que los pronósticos del Fin del Mundo que
han estado circulando desde que el mundo es mundo. El pregonar
que se posee este tipo de conocimiento anticipado de las
cosas, tal vez otorgue un sentimiento de poder e importancia
personal, pero podría ser más constructivo-
y verdadero- admitir no solo nuestra ignorancia, sino también
nuestra necesidad de ver objetivamente la variedad de diferentes
niveles y perspectivas para tratar de dar sentido a la
catástrofe que se ha producido, y conducir nuestro
camino hacia un futuro constructivo, en vez de destructivo.
Si creemos que existe alguna posibilidad de libre albedrío,
y alguna capacidad de trabajar sobre las configuraciones
difíciles para generar resultados creativos, en
vez de destructivos, debemos aceptar el hecho de que el
ataque terrorista en Estados Unidos no fue un hecho "del
destino".
Es inútil decir cómo se
podría haber evitado si alguien hubiera hecho o
no, tal o cual cosa. Hay demasiados "si tan sólo..." y
tal vez también demasiadas declaraciones presumidas
echando culpas en todas direcciones, incluso de auto culpabilidad.
Esto no sirve para nada y es como decirle a alguien que
padece de cáncer que es "culpa" suya porque
no pudo resolver sus problemas psicológicos o porque
diez años antes no ingirió el tipo de comida
adecuada. Para mejorar las cosas necesitamos examinar el
significado de estos acontecimientos primero, y luego buscar
la manera de convertir un gran mal en una oportunidad para
mejorar la situación. Por supuesto Estados Unidos
tiene una "sombra" psicológica. Al igual
que todas las naciones del mundo. En algún punto
puede ser adecuado investigar la naturaleza de esa "sombra".
Pero de la misma forma en que no habrá auto-análisis
que pueda proteger a un individuo de lo inesperado, tampoco
lo hará en el caso de una nación. Aquellos
que dan por sentado que los actos terroristas son el "resultado" inevitable
de los errores de una nación, están, en efecto
atribuyendo lógica, imparcialidad y justicia a gente
que las ha abandonado hace mucho tiempo.
Se trate de la carta de un acontecimiento,
la de una nación o la de un individuo, es sorprendente
el contraste entre una buena configuración que refleja
ideales elevados y nobles y otra tensa que indica elementos
de victimización propiciatoria, agresión,
fanatismo obsesivo y violencia potencial nacida de la ira
impotente.[9] Las buenas configuraciones de
una carta natal, a menudo esconden una multitud de pecados.
Psicológicamente, tenemos tendencia a esconder nuestros
dones y aptitudes para evitarnos el dolor de tratar con
nuestras limitaciones y conflictos. Se podría decir
que la mañana del 11 de setiembre, el colectivo-
a nivel global, y no exclusivamente de los Estados Unidos-
se encontraba precisamente en este estado de optimista
negación de la realidad.
2. La Carta "Sibley" para los
Estados Unidos
Si yuxtaponemos esta carta con la natal
de los Estados Unidos- en otras palabras, si examinamos
los tránsitos- obtenemos un cuadro claro de lo que
significa este incidente para el país. La carta
del acontecimiento es la de la psique colectiva del momento,
pero como carta de tránsitos nos dice de qué manera
la cualidad de ese momento afecta a los Estados Unidos.
Estos tránsitos son muy perturbadores, aunque debería
recordarse que el más importante de ellos [10] ha estado afectando por algún tiempo
y no es exclusivo del 11 de setiembre. El conflicto con
los "otros" se sincroniza con una profunda transformación
interna, y las transformaciones de este tipo generalmente
son extremadamente desagradables, hasta devastadoras en
principio, aunque a largo plazo sean infinitamente creativas.
Para el resto del mundo, la cualidad del Ascendente en
Sagitario de Estados Unidos, la personalidad de la Nación,
siempre ha sido evidente, de manera más y menos
atractiva- el impertérrito espíritu explorador,
el ilimitado entusiasmo y la fe en el futuro, la predisposición
profundamente religiosa, el exceso material y emocional,
el arrogarse superioridad moral, el valeroso rechazo a
aceptar la derrota, el perpetuo optimismo.

Estados
Unidos de América
4 de julio de 1776,5:10 p.m., Filadelfia,
Pennsylvania
Todas estas cualidades, agradables y menos agradables, reflejan
un admirable candor en el mejor y el peor sentido - inocencia
acerca de lo que la gente es realmente capaz de hacer, una
actitud simultáneamente tolerante y santurrona hacia
cuestiones espirituales y filosóficas más amplias,
un deseo de creer lo mejor de todos y una convicción
firme de que todas las cosas, aún las malas, pueden
deparar oportunidades para el crecimiento. La transformación
que ahora está teniendo lugar, reflejada por Plutón
en tránsito por este Ascendente en Sagitario, es una
especie de Final de la Infancia que trae consigo la pérdida
de la inocencia, y el desafío de transformar la intuitiva
e infantil visión de propósito superior de
Sagitario, en una sabiduría genuina y una visión
más realista de la humanidad. Plutón nos puede
llevar al infierno y de regreso, y su proceso puede significar
pérdida, humillación, depresión y una
sensación de estar chocando con el destino o con fuerzas
que trascienden nuestro control. Los tránsitos de
Plutón producen sentimientos de humildad y pueden
estar acompañados también por sentimientos
de impotencia y gran ansiedad. El ataque terrorista del 11
de septiembre es el principal disparador de la transformación
Plutoniana, pero representa sólo uno de los distintos
aspectos que operan y reflejan que hay un proceso más
profundo en marcha.
Se debe recordar que este tipo de movimientos planetarios
tiene un largo período progresivo y que el primer
acercamiento que hizo Plutón al Ascendente de Estados
Unidos coincidió con el escándalo del Presidente
Clinton y Mónica Lewinsky. No importa cuán
tonta y superficial puede haber parecido a muchas personas
esta situación, ya que puso en evidencia cuestiones
más profundas sobre moralidad y responsabilidad pública.
La crisis actual es un asunto enteramente diferente, Estados
Unidos está bajo ataque, más de cinco mil personas
inocentes han sido asesinadas y, a menos que se tome acción,
pueden ocurrir más tragedias. Pero por debajo, el
cuestionamiento moral ahora exigido a todos los Estadounidenses
está incentivado por la misma búsqueda de Sagitario
de definir la naturaleza esencial y absoluta de lo correcto
y lo incorrecto, la verdad y la mentira, lo bueno y lo malo.
Y debido a que Plutón transitando a través
de Sagitario refleja un proceso en todos nosotros, cada nación
ahora debe esforzarse por resolver este mismo dilema moral.
El tiempo de la hipocresía ha terminado.
Psicológica y también
astrológicamente [11] es natural buscar la identificación
de los culpables de la tragedia, y sentirse víctimas
de aquellos que son obsesivamente rígidos con sus
ideologías e intolerantes con los puntos de vista
diferentes de los propios.[12] Generalmente, cuando este tipo
de tránsito importante pasa por esta parte de la
carta natal, el "otro" realmente se encuentra
allí afuera. Esto no es sólo "proyección" como
algunas personas algo tontas están reclamando. Existen
redes terroristas activas reales alrededor del mundo, dedicadas
a derribar las instituciones Occidentales; ellos realmente
matan gente, y lo harán alegremente otra vez. Por
más de veinticinco años los Británicos
han soportado actos de terrorismo y el asesinato de gente
inocente en sus ciudades, a manos del Ejército Revolucionario
Irlandés, y saben qué se siente. Pero al
mismo tiempo, el enemigo "otro" es un catalizador,
como también un perpetrador, y puede ser necesario
reconocer que durante un largo tiempo se ha ido construyendo
una polarización que necesita ser integrada. Los
hechos del 11 de setiembre coinciden con el comienzo de
un largo tránsito continuo de Saturno a través
de la Séptima Casa de la carta natal del país.
Serán las consecuencias y los inevitables cambios
en el pensamiento colectivo, los cuales harán destacar
el significado real y el resultado potencialmente creativo
del presente desastre.
Con cualquier oposición planetaria,
es extremadamente importante no polarizar. La polarización-"nosotros
contra ellos"- y -"cacemos al chivo expiatorio" -es
la forma más fácil, y a veces inevitable
de tratar con las oposiciones al principio. Pero, a la
larga, no es el camino más útil. Permanecer
tan objetivos como sea posible y esperar hasta que la razón
pueda contener y dirigir al impulso, nos puede permitir
hacer lo que es necesario, sin abandonarnos a la regla
de la masa que destruye las vidrieras de los negocios y
amontona a todos los individuos de una raza, religión
o nacionalidad determinada en una misma bolsa. Aquellos
que en Estados Unidos y Europa están perpetrando
actos de violencia contra inocentes familias musulmanas
que viven entre ellos, no son diferentes de los terroristas
que ponen a todos los Estadounidenses bajo el rótulo
de "el diablo". [13] Los que han
sido víctimas propiciatorias -en este caso, Estados
Unidos mismo- necesitan poder responder sin convertirse
en victimarios. Psicológicamente, la ira y los sentimientos
de venganza son una parte necesaria y normal del proceso
de duelo, y no deberíamos estar avergonzados de
sentirlos. La cuestión crítica es si y de
que manera obramos de acuerdo con ellos.
Hay muchos otros tránsitos notables.
Uno, que involucra al planeta Mercurio, se relaciona con
la imagen de Estados Unidos ante los ojos del mundo, tanto
la positiva como la negativa -como el "juez moral",
el defensor de la sociedad civilizada, el pacificador,
el bastión del "elevado fundamento moral",
el "policía" del mundo.[14] Esta es una
imagen ambivalente, a veces inmensamente fuerte y justa,
otras, opresiva y puritana. Es posible que este tránsito
sobre la carta de Estados Unidos pueda, con optimismo,
señalar un nuevo, y más positivo uso del
poder de la Nación como juez compasivo y líder
sabio.[15] El
ciclo de Mercurio en tránsito que comenzó el
11 de setiembre estará llegando a completarse el
23 de octubre, aunque no desearía arriesgar una
suposición respecto de cómo va a finalizar.
Puede ser que los responsables sean llevados ante la justicia.
O tal vez, sea un ciclo de índole psicológica
y refleje un endurecimiento y cristalización de
las estructuras morales, políticas y legales que
tenga como resultado una acción medida, cuidadosamente
pensada.
Los efectos financieros de la catástrofe
se reflejan en otro tránsito, esta vez relacionado
con el planeta Neptuno. Más importante que la pérdida
financiera es que se socavan las presunciones de seguridad
y protección.[16] Aquí también se produce una manifestación
respecto de los recursos y la manera en que éstos
se utilizan y se comparten. La tendencia regresiva es al
aislamiento y al proteccionismo, mientras que la progresiva
es a mancomunar recursos y reconocer la necesidad de cooperación,
tanto material como psicológica. A menudo, los tránsitos
de Neptuno vienen acompañados de pérdidas
que deben ser aceptadas; y bajo Neptuno, es más
sabio dejar ir y confiar en la resolución eventual
de las cosas, que pelear ciegamente para aferrarse a una
sensación de seguridad que ya se ha marchado.
Los recursos pueden ser psicológicos
como también materiales, y el esfuerzo inmediato
realizado por los Estados Unidos para crear una mayor cooperación
con otras naciones, es una respuesta extremadamente positiva
a este tránsito de Neptuno que pide que la Nación
se concentre menos en cuantos millones costó el
edificio del World Trade Centre, y más, en como
todos nos necesitamos mutuamente, si deseamos vivir pacíficamente
con otras naciones y otros pueblos. Los países que
han sido aislados o considerados faltos de importancia,
pueden convertirse en amigos; aquellos que se han presentado
como amigos pueden tener que examinar otra vez sus propias
actividades destructivas secretas. El tránsito de
Neptuno pone de manifiesto el tema de la relación
con otros países, y en este aspecto la carta de
Estados Unidos no es especialmente indicativa de distensión.
Tiene una tendencia a enfatizar el nivel material de la
realidad y a rechazar la mirada sobre los niveles más
profundos del fundamento del ser humano [17].
La interdependencia con otras naciones y un espíritu
de igualdad psicológica,
si no económica, a veces puede haber sido difícil
de lograr. [18] Tal vez merece recordarse que durante la Segunda
Guerra Mundial, Estados Unidos, a regañadientes
pero en forma decisiva, ingresó en la guerra luego
del bombardeo de Pearl Harbour-en sí mismo un ataque
terrorista [19]; y a pesar
de las terribles pérdidas, este involucrarse en
un esfuerzo global, ayudó a generar un mundo en
el cual, a veces, ha habido mayor reconocimiento de la
dependencia mutua de todas las naciones. Este tránsito
de Neptuno, que ha coincidido con una gran aflicción
y pérdida en muchos niveles, puede, a la larga,
dar paso a un espíritu de unidad y cooperación
perdurable.
3. La Carta Progresada de los Estados
Unidos
Una carta progresada retrata el significado
más profundo del tiempo, y es menos descriptiva
de los tipos de experiencias externas que probablemente
van a afectar las vidas del individuo o de la nación.
Esta carta progresada se nos presenta con un aspecto sorprendente
que sugiere una mayor honestidad y un diálogo más
abierto entre el gobierno y el pueblo; y el comienzo de
un nuevo ciclo de desarrollo que implica una intensificación
de la comprensión y la sensibilidad, respecto de
la entidad global de la cual la Nación es parte.[20] Es
un aspecto extremadamente positivo y creativo. Es mi experiencia
que los acontecimientos externos dolorosos a menudo se
producen cuando este tipo de aspecto progresado positivo
está en marcha - como si, de alguna forma, fuera
necesario limpiar, vaciando lo gastado, y atravesar una
clase de prueba de fuego para liberar el potencial que
intenta nacer. Este aspecto progresado, tan diferente de
los tránsitos sobre la carta de Estados Unidos,
me da esperanza respecto del resultado de los acontecimientos
en curso, ya que implica una capacidad creciente de claridad,
concientización e integración, que podría
inaugurar un tipo de renacimiento. Aunque probablemente
habrán más pruebas que soportar en el futuro
inmediato [21], este aspecto progresado es muy prometedor
respecto de la manera en que eventualmente se llevarán
a cabo las cosas.
Carta
progresada para los Estados Unidos.
Posiciones para el 11 de
setiembre de 2001
Un tránsito del Planeta Urano
en la carta progresada revela una imagen bastante literal
de lo que ha sucedido: una experiencia inesperada y espantosa
que surge de la esfera de "los otros", despierta
el espíritu apasionado de la Nación y la
lanza a patadas a la vida .[22] Este
tránsito podría señalar un tipo de
despertar positivo que involucra no sólo la actitud
pública, sino también la naturaleza de las
relaciones de Estados Unidos con el mundo exterior. Con
esta clase de aspectos, todo depende de la forma en que
la gente responde. En otras palabras, cada individuo elige:
polarizarse y llevar adelante una campaña de odio
y proteccionismo; meterse en un análisis pesimista
de cada falla y error del Estadounidense, real o imaginario;
o permanecer objetivo, centrado y comprensivo con todas
las personas que se hallan del lado de la vida, no importa
cual sea su nación, religión o raza, y que
están haciendo lo mejor que pueden para contener
los elementos destructivos que existen dentro de todos
nosotros.
Es probable que en las próximas
semanas esa agresión se despliegue contra aquellos
que llevaron a cabo el ataque terrorista; aunque esperemos
se haga en forma realista y medida y no desenfrenada.[23] De igual modo, el tránsito que lo sugiere
describe también la ira y la indignación
que se ha sentido en toda la Nación. Hacia finales
de diciembre, un nuevo tránsito relacionado con
el planetoide Quirón comenzará a iluminar
la carta natal de Estados Unidos.[24] Este tránsito va a permanecer por largo
tiempo, durante todo el 2002 y comienzos del 2003. No es
un tránsito violento, pero si de duelo, tristeza,
de búsqueda espiritual, y además de curación.
También describe un sentido de vulnerabilidad y
reconocimiento de las heridas, las fallas y los problemas
nacionales. Cuando sea el momento, esta búsqueda
espiritual debe llegar en forma orgánica y natural;
no debe ser forzada por aquellos que quieren encontrar
a alguien a quien hacer cargo y se permiten culpar a su
propia nación, debido a los sentimientos de humillación
e impotencia que a nivel colectivo las grandes catástrofes
siempre generan. Como un acompañamiento del profundo
proceso de transformación descripto por Plutón
en la carta natal, este sugiere una importante reelaboración
de actitudes internas y una voluntad de trabajar sobre
la propia imagen y admitir y prestar atención a
debilidades y fallas que son humanas, antes que "malas" o "diabólicas".
El campo de la búsqueda espiritual bien puede comprender
el despliegue real y no idealizado de la historia nacional
y el uso de los recursos naturales, el país y la
Tierra misma.[25]
4. La Carta del Presidente
Por último, sería útil
mirar la carta natal y la progresada del Presidente Bush.
Como líder electo, la responsabilidad para enfrentar
la presente crisis con firmeza y cordura fundamentalmente
recae sobre sus hombros. Las conexiones entre su carta
natal y la de Estados Unidos son impresionantes, en si
mismo un estudio interesante, ya que los tránsitos
sobre una carta siempre van a coincidir con los que se
producen sobre la otra.[26] El presente tránsito de Neptuno sobre
ambas cartas puede reflejar no sólo el encuentro
del Sr. Bush con un "otro" neptuniano, evasivo,
amenazador, sino también el desafío a su
Ascendente en Leo y a su capacidad para valerse de su potencial
nobleza y cualidades de líder antes que de sus potenciales
tendencias a auto engrandecerse. A ambas cartas, otro tránsito
significativo las está despertando a la importancia
de una comunidad mundial más amplia.[27] Un tránsito adicional describe con claridad
el choque emocional y el dolor evidente en la respuesta
del Presidente.[28] Un
próximo tránsito de Júpiter a fines
de setiembre, que va a repetirse el año entrante,
puede ser un buen presagio, tanto para el Sr. Bush como
para su país, sobre todo respecto de la apertura
de lazos positivos con "amigos" y "socios".

Presidente
George W. Bush, 6 de julio de 1946, 7:27 a.m., New Haven,
Connecticut
5. Carta Progresada del Presidente
Bush
En los próximos seis meses, los
aspectos progresados en la carta del Presidente sugieren
la posibilidad para el Sr. Bush de constituirse, ante el
mundo, como un líder mundial firme, pero civilizado,
que cumple con la necesidad, indicada en su carta natal,
de labrar su propio camino, en vez de caer otra vez en
lo heredado de su padre y los sistemas de valores y creencias
con los que ha crecido.[29] Cualquiera que sean nuestros propios puntos
de vista políticos, este hombre es el que ahora
está en el cargo y debe tratar con la presente crisis.
En este momento no es especialmente útil denigrarlo,
dado que todavía no ha tenido la oportunidad de
demostrar totalmente de qué forma se propone lograr
su cometido en medio de la pesadilla. Él (o aquellos
con los que trabaja) puede sorprender a los que lo tildan
de incompetente para manejar la crisis.[30] En algunos ámbitos o
situaciones puede ser el presidente "equivocado",
pero es posible que en el clima que impera actualmente
pueda ser precisamente el "adecuado".

Carta
Progresada de George Bush, levantada para el 11 de setiembre
del 2001
Hay muchos aspectos en tránsito,
progresados y natales que en este artículo no se
han tratado. He intentado abarcar los aspectos principales
y el significado que podrían tener desde una perspectiva
psicológica. Una vez más, no creo que los
ataques del 11 de setiembre pudieran haberse anticipado.
Tampoco creo que se pueda asegurar que los mismos se podrían
haber evitado, aún si hubiera sido posible preverlos.
De la misma manera en que las experiencias se producen
en la vida de un individuo, estos terribles acontecimientos
conforman el aspecto exterior de un dilema mucho más
profundo, que en el fondo, implica la reorganización
de la auto imagen de Estados Unidos y sus relaciones con
otras naciones. Se trata de una verdadera crisis vital
plutoniana y al igual que para el caso de un individuo,
se dispone de una oportunidad para crecer y florecer, si
se puede renunciar a actitudes y perspectivas viejas y
el entendimiento logra contener y neutralizar al extremismo
y a la polarización. Esto queda en cada individuo,
es inútil andar gritando por ahí: "¡Es
culpa de de la derecha/la izquierda/de los comunistas/los
capitalistas/los anarquistas/los Musulmanes/los Judíos/los
Cristianos/las políticas gubernamentales/los inmigrantes/los
extraterrestres!". Los mismos terroristas recibirán,
esperemos, su justo castigo. Pero, esto es sólo
un nivel de estos tránsitos. En cualquier psique
colectiva, el cambio comienza en el corazón de cada
individuo y en la forma en que cada hombre o mujer tiene
para enfrentar una crisis. El espíritu de compasión,
apoyo mutuo y unidad que estos terribles acontecimientos
ya han generado en Estados Unidos es profundamente conmovedor;
asegura que la propensión transformadora de Plutón
ha comenzado a revelar su más profundo significado.
La oposición Saturno-Plutón
que en este momento se encuentra presidiendo los cielos,
es un aspecto tenso y doloroso, y cada persona lo está experimentando
de una forma u otra; algunos a través de su vida íntima,
otros de su salud, otros con problemas financieros o atrapados
en crisis colectivas. Esta oposición enfrenta dos
principios arquetípicos: -la razón con el
caos; la civilización con la anarquía; las
estructuras atrincheradas con la inevitable necesidad de
cambio; el control racional con las fuerzas de la más
profunda psique inconsciente; la voluntad humana con lo
que llamamos "destino". Ninguna es la "correcta" o "mejor" que
la otra. Se requiere equilibrio y resistencia para no polarizarse.
El resultado final del tránsito podría ser
una mayor comprensión, estructuras económicas
y sociales más flexibles y compasivas, mayor realismo,
menos hipocresía y un incremento de la propia honestidad,
y una verdadera madurez y tolerancia de espíritu.
Y la gente sólo puede atravesar esta dolorosa iniciación
como individuos. Ese es, fundamentalmente, el verdadero
mensaje de la astrología, no si podemos "predecir
el futuro" o "individualizar al tipo malo" y
utilizar nuestra intuición para aporrear a los que
personalmente desaprobamos por motivos emocionales o ideológicos.
Dondequiera que se encuentren el odio, la crueldad y la
intolerancia, son grandes males. Saturno-Plutón
tiene una manera de correr el velo y ponerlos totalmente
a la vista. Sin embargo, existen en cada ser humano y en
cada nación. Fanáticos, matones y terroristas
de una clase más sutil podrían también
estar conviviendo bien entre nuestras propias familias,
entre nuestros líderes religiosos, nuestros amigos
y nuestros contactos de Internet. Saberlo no nos impide
actuar como corresponde para asegurar justicia o condenar
a aquellos que cometen crímenes. Pero, quizás
pueda ayudar a no permitirnos caer precisamente en el mismo
fanatismo y ceguera que desataron los trágicos acontecimientos
del 11 de setiembre.
Liz Greene
Zürich, 15 de Setiembre de 2001
[1] Se refiere a la oposición
Saturno-Plutón que presidía el cielo en
ese momento y que lleva implícita desagradables
connotaciones para los astrólogos, dada su coincidencia
histórica con los estallidos de guerra. La conjunción
de estos planetas en 1914 acompañó al comienzo
de la Primera Guerra Mundial, la conjunción de
1946 ocurrió exactamente después del final
de la Segunda Guerra Mundial cuando se dio a conocer
la verdadera devastación del Holocausto; y la
oposición a mediados de los años sesenta
coincidió con la Guerra de Vietnam.
[2] La presente configuración
es: un gran trígono en el elemento de aire, que
involucra a Mercurio en Libra exactamente sobre el Ascendente,
en trígono exacto a Saturno en Géminis
en la Novena Casa y también a Urano en Acuario
en la Quinta y a Neptuno en Acuario en la Cuarta Casa.
[3] La carta de iniciación para
el momento en que los Alemanes abrieron fuego en Danzig,
dando comienzo a la Segunda Guerra Mundial, tiene un
gran trígono en el elemento tierra que relaciona
a Urano, Neptuno y Marte.
[4] Es decir, cuadraturas, oposiciones,
semicuadraturas y sesquicuadraturas.
[5] Aunque
bien pasado su punto exacto, la conjunción de
Plutón y Quirón es todavía operativa.
Saturno en Géminis se opone a Plutón en
Sagitario, el "culpable" obvio (aunque tal
vez no tan obvio como parece), y la Luna al final de
Géminis se opone a Quirón y a Marte en
Sagitario, todos distribuidos en el eje de la tercera
y la novena casas.
[6] Esto
refleja el lento recorrido de Plutón a través
de Sagitario, el signo relacionado con los temas religiosos,
morales y filosóficos.
[7] El
Sol en Virgo, formando una T-Cuadrada con estos planetas
en Sagitario y en Géminis, también ubicado
exactamente en el punto medio de Plutón/Quirón,
focaliza firmemente el punto crítico de las oposiciones
en la Casa 12.
[8] Plutón
en tránsito pasando sobre el Sol natal de la Unión
Soviética en 1989, sugiere una transformación
total o final definitivo ("muerte") de esta
entidad política en la forma en que había
existido desde su nacimiento.
[9] La
cuestión del chivo expiatorio está particularmente
relacionada con el ciclo Plutón-Quirón,
que se produce cada 60 años aproximadamente. Durante
la última conjunción de Plutón-Quirón
los Alemanes comenzaron el asesinato en masa de Judíos
en los "campos de la muerte". La actual conjunción,
mientras pasaba por su punto exacto, ha comprendido no
sólo la masacre de los Kosovares en manos de los
Serbios, sino también el bombardeo de Belgrado
y la epidemia de fiebre aftosa en Gran Bretaña
que concluyó en un sacrificio general de animales.
La oposición de Marte y la Luna reflejan agresión;
el fanatismo obsesivo es una característica de
Saturno en Géminis en oposición a Plutón
en Sagitario; y la rabia impotente a través de
la amplia, pero sin embargo operativa, conjunción
de Marte y Quirón.
[10] Saturno
oposición Plutón. Esta oposición
cae exactamente sobre el eje Ascendente-Descendente de
Estados Unidos, con Plutón en el Ascendente en
Sagitario y Saturno en el Descendente en Géminis.
En la carta de un país el Ascendente se refiere
a la auto imagen y a la identidad, mientras que el Descendente
a los "otros", en otras palabras, a otras naciones
y a otras asociaciones políticas.
[11] Saturno
en tránsito se encuentra en la cúspide
de la Séptima Casa-la Casa de los otros y de los "enemigos
declarados".
[12] Saturno
en Géminis, el signo relacionado con las actitudes
mentales.
[13] Las
configuraciones de Saturno-Plutón y Quirón-Plutón
son particularmente buenas para este tipo de odio grupal
y victimación propiciatoria.
[14] Mercurio
en tránsito y el Ascendente en tránsito
caen exactamente sobre el Saturno natal de Estados Unidos
que se encuentra a los 14º de Libra. Este Saturno
natal se encuentra en la Décima Casa, relativa
a la "imagen pública" y al rol ante
los ojos del mundo.
[15] Dados
el trígono entre Saturno y Mercurio en la carta
del acontecimiento, y el que forman Saturno en tránsito
con el Saturno natal, esta conjunción de Mercurio
en tránsito con el Saturno de la Décima
Casa en la carta natal de Estados Unidos, (a su vez en
trígonos con Urano y Marte en Géminis en
la Séptima Casa), podría ser un buen presagio
para el futuro. Mercurio estará retrogradando
a los 29º de Libra el 2 de octubre y se volverá directo
a los 14º de Libra el 23 de octubre, el mismo grado
en que estaba ubicado el 11 de setiembre, el grado del
Saturno natal de la carta de Estados Unidos.
[16] En
la carta levantada para el 11 de setiembre, Neptuno en
tránsito se encuentra exactamente sobre el Nodo
Lunar Sur en la Segunda Casa de la carta de Estados Unidos.
En la carta natal de Estados Unidos el eje nodal se ubica
en la Segunda Casa (Nodo Sur) y en la Octava (Nodo Norte).
[17] Cualquier
tránsito que toca al eje nodal concierne a las
relaciones. El Nodo Sur en la Segunda Casa tiende a una
autosuficiencia instintiva y al proteccionismo (y además
a la buena fortuna de la riqueza natural), mientras que
el Nodo Norte en la Octava sugiere que se debe hacer
esfuerzo en reconocer la necesidad de cooperar y compartir
los recursos con los otros.
[18] Marte
Natal en la Séptima Casa.
[19] En
ese momento, Plutón transitaba sobre el Nodo Norte
en Leo en la Octava Casa.
[20] El
Sol Progresado se aproxima a una conjunción con
la Luna natal. Se hará exacta en alrededor de
cinco meses. Se produce en la Tercera Casa de la carta
natal.
[21] Saturno
en tránsito todavía tiene que hacer conjunción
con Marte en la Séptima Casa; Quirón en
tránsito todavía se encuentra a un par
de grados de su oposición a este Marte, y Marte
en tránsito hará oposición a todos
los planetas natales ubicados en el signo de Cáncer
en el próximo par de semanas.
[22] Las
cartas progresadas deberían levantarse como cartas
por propio derecho, completarse con los ángulos
progresados y las cúspides de las casas progresadas.
Esto revela mucho más que el colocar simplemente
los planetas progresados alrededor de la rueda natal.
La carta progresada también es muy sensible a
los tránsitos (en especial a los ángulos
progresados). En la carta progresada de Estados Unidos,
el Descendente se encuentra a los 21º del signo
de Acuario, y en el momento del ataque terrorista, Urano
en tránsito se encuentra ubicado exactamente sobre
este Descendente. En cierta forma, este tránsito
es más descriptivo de lo que está realmente
sucediendo, que la oposición Saturno-Plutón
atravesando el Ascendente natal. La oposición
Saturno-Plutón es más una descripción
de cuan profundamente dividida, amenazada y apesadumbrada
la Nación se siente, que lo que le ha sucedido
a nivel concreto. En breve, Urano en tránsito
va a llegar a los 27º de Acuario, a tiempo para
unir al Sol progresado y a la Luna natal en la Tercera
Casa natal y la Séptima Casa progresada. La energía
de Urano es innata en la carta de Estados Unidos por
su Luna en Acuario (dispositora del Sol natal en Cáncer)
y su Urano natal angular lo que sugiere una respuesta
positiva a la configuración que se aproxima.
[23] Marte
en tránsito moviéndose a través
de Capricornio pronto hará oposición a
la conjunción Venus-Júpiter natal de Estados
Unidos y luego al Sol natal.
[24] Quirón
ingresará en Capricornio luego de su larga estadía
en Sagitario, y hará oposición a los planetas
que se encuentran en el signo de Cáncer en la
Séptima Casa de la carta de los Estados Unidos.
[25] Quirón
se encuentra en la Cuarta Casa de la carta natal de la
Nación, y para comprender el significado de cualquier
tránsito se debe observar dónde está ubicado
en la carta natal.
[26] Por
ejemplo, Neptuno en tránsito sobre el Nodo Sur
de Estados Unidos también transita sobre el Descendente
de la carta del Presidente y Júpiter transitando
por el grado 13 de Cáncer sobre su Sol natal a
fines de septiembre, también transitaba sobre
el Sol natal de Estados Unidos.
[27] La
oposición Saturno-Plutón llega a su Urano
natal que se encuentra en la Casa Once.
[28] Urano
en tránsito se encuentra a los 21º de Acuario
en el Descendente progresado de Estados Unidos y hace
oposición a Venus natal que se encuentra a los
21º de Leo en la carta del Presidente.
[29] En
la carta progresada del Presidente, el MC progresado
está exactamente sobre el Nodo Norte lunar progresado
y en el 2002, la tercer fase de la oposición Saturno-Plutón
va a caer a un grado de este eje progresado.
[30] Dados
los trígonos fuertes que Urano en tránsito
hace al stellium progresado en Libra en la Tercera Casa
progresada, el Sr. Bush finalmente podría encontrar
su voz y enfocar su energía sobre lo que él
considera que es su "misión" para traer
la paz (Libra) al mundo.
Traducido por Silvia A. Sabo
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