| Revisado en inglés por Karin
Hoffmann.
No podíamos esperar menos de Liz Greene: un fascinante y completo
libro que explora la psique humana con buena base astrológica
y psicológica. Un libro que aparentemente trata sobre “los
otros”, sobre psicópatas, dementes y chivos expiatorios
pero que a la vez el lector puede sentir que también le concierne
al o ella ; lo que lo convierte en sumamente personal.
En sus tres partes – transcripciones de seminarios que impartió en
el Centro de Astrología Psicológica CPA- Liz Greene explora
astrológicamente estados extremos de la psique.
Primera parte: El Psicópata
¿Cuales son las características de un psicópata?. ¿Cómo
se vuelve una persona psicópata?. ¿Existe en cada uno de nosotros
un psicópata potencial?. ¿Que marca la diferencia?.
Empezando por una perspectiva general y llevándonos a una más
particular la autora explora los indicadores psicológicas y astrológicas
que comúnmente se asocian al comportamiento psicopático. Tras
una detallada explicación de la definición clínica de
psicopatía, Liz Greene examina diversos ejemplos de personas consideradas
psicópatas. ¿Que tienen en común, Timothy McVeigh, Charles
Manson, Slobodan Milosevic, Dr. Mengele y “Los Asesinos de Moors”?.
¿Podemos ver la psicopatía
en un horóscopo?.
Por ejemplo resulta fascinante que la Luna y/o Venus jueguen a menudo
un papel dominante en las cartas de personas que suelen considerarse
psicópatas. De hecho, hay un predominio del elemento agua en
las cartas de innumerables supuestos e insensibles psicópatas
de sangre fría. ¿Sorpresivo?.
Desde un punto de vista psicológico es evidente que estas personas
tuvieron en el pasado muchas dificultades para manejar su fuerte sensibilidad
y emociones; de manera que para no sentirlas les resultó mas
sencillo cerrarse a ellas y guardarlas herméticamente. Sin embargo,
encontraron otras formas de canalizar su lado acuoso: usar su fuerte
capacidad empática para deslizarse dentro de la piel de sus victima
, localizar sus debilidades y miedos y sacar partido de ello implacablemente;
algo que al psicópata le parece simplemente devolver el golpe,
como una venganza por sus propios sentimientos heridos.
Así pues, todo el mundo con énfasis en agua es un psicópata?
O:
¿Que marca la diferencia?.
En su investigación de personas que habían sido consideradas
psicópatas, Liz Greene busca indicaciones que distingan las trayectorias
de este tipo de personas de las consideradas corrientes.
La comparación de las cartas de los supuestos psicópatas
y las de los “completamente normales” asistentes al seminario
muestra que el horóscopo puede indicar con que asuntos tendrá que
tratar una persona en el curso de su vida aunque no indica ni como se
manifestara ni en que nivel concreto. El horóscopo no muestra
si una persona se convertirá en un psicópata o no.
Una acumulación de ciertas señales astrológicas
puede señalar estructuras o patrones psicológicos difíciles
que pueden sugerir una tendencia hacia la psicopatía (enfermedad
del alma). Sin embargo las señales astrológicas por si
mismas no bastan para reconocer el potencial de convertirse en un psicópata
o para explicar tal desarrollo de estos “padecimientos del alma”.
Como siempre, el ambiente, la socialización, los modelos familiares,
y la historia juega un importante papel y no el único, ya que
también afectan el nivel de conciencia y el libre albedrío.
E incluso para los experimentados astrólogos psicológicos
que considerarían esto como algo evidente, es realmente importantes
que se recuerden que esto es así ciertamente pues es demasiado
tentador querer encontrar “la enfermedad” en el horóscopo,
especialmente cuando se trata con semejantes estados extremos de la
psique. No obstante, la carta sí puede ayudar a entender mejor
las estructuras internas y las pautas de la personalidad una vez que
tales estados ya se han manifestado.
Parte 2. Salud Mental y
Locura
¿Que es normal? ¿Acaso no somos todos un pequeño
loco?
A pesar de las tendencias políticamente correctas de la psicología
Liz Greene utiliza explícitamente la palabra locura. En este
capitulo del libro la autora explica , descrito a través de mitos
que explicarían los diferentes tipos de locura, un fenómeno
del que la mayoría de nosotros preferiría mantenerse lejos,.
En tiempos antiguos se pensaba que la locura era enviada por los dioses
como castigo hacia la persona que habría despreciado o desatendido
sus deberes con respecto a ellos. Aunque esta visión en un primer
momento nos pueda parecer anticuada pronto se actualiza cuando miramos
a los “dioses” como “dioses dentro de nosotros”,
los dioses que son parte de nuestra propia alma. Todas estas partes
nuestras quieren que sean reconocidas, por lo que si desatendemos alguna
de ellas tendrá “un ataque de locura” o se mostrará de
maneras que ya no consideraríamos normal.
En psicología moderna y con el descubrimiento del Inconsciente
los dioses fueron desterrados al interior de la psique. Podemos verlos
como patrones arquetípicos en los cuales la locura se manifiesta.
¿Sabía usted , por ejemplo, que la locura de Dionisos,
puede resultar de la negación de lo irracional, del caos, y de
la imaginación?. Es el resultado de la supresión de esta
potente fuerza vital que acaba estallando y tornándose destructiva
y con la que concurren manifestaciones de exceso, éxtasis, pérdida
de límites personales e intensidad de sentimiento. Astrológicamente
se relaciona con Neptuno, Júpiter y Saturno . Estructura y Caos
en conflicto.
De la misma manera, Afrodita se venga de todos aquellos que han negado
o suprimido la pasión castigándoles con el padecimiento
de una autodestructiva obsesión amorosa. Los indicadores astrológicos
serían aquí Venus, Plutón y posiblemente Neptuno.
En este mismo capítulo también nos explica extensamente
como Hera, Artemis, Urano y algún que otro dios castigarían
el desprecio hacia ellos con la locura .
Queda claro que los diferentes desordenes de la personalidad (o las
enfermedades mentales diagnosticadas) son manifestaciones desmesuradas
del temperamento innato individual que el Yo o el Ego no puede contener – o
no ha podido nunca- . El maltrecho Yo resuena con las “locas” estrategias
para manejar estos energías internas. El Ego no puede contener
y dirigir estas energías, esta desamparado y a su merced. Liz
Greene compara el Ego en esta situación con la lucha en un
partido de fútbol entre fuerzas opuestas que le zarandean de
un lado a otro .
Sin embargo, el relativamente fuerte y estable Ego sí que tiene
la capacidad de aplacar los dioses internos y de usar sus poderes constructivamente.
Ciertamente merece la pena trabajar para conseguir este estable Ego.
Es interesante que Liz Greene considere la crisis como un potencial
de descubrimiento. Las rígidas estructuras que contienen un potencial
para el cambio y la sanación del yo colapsan y caen. Podríamos
por tanto considerar la crisis como una transitoria forma de locura.
La locura de los otros puede ayudarnos a alentar ciertas reflexiones
sobre nuestras propias locuras e insanias y nuestra propia locura cotidiana.
Parte 3. El Chivo expiatorio
En la tercera parte del libro Liz Greene declara que el que “alguien
se convierta en un chivo expiatorio (..) es un problema universal”.
El chivo expiatorio es parte de cada mitología y de cada cultura
moderna y antigua. Explica que en las llamadas sociedades primitivas
el ritual del chivo expiatorio es parte del marco religioso que apunta
a la renovación cíclica de la sociedad a través
de la purificación ritualizada de los pecados.
De nuevo Liz Greene se acerca al tema desde una perspectiva arquetipal
y mitológica seguidas de reflexiones sobre el significado individual
y colectivo en nuestras propias vidas. De nuevo estamos tratando con
antiguos impulsos o patrones que pueblan la psique individual y colectiva.
Todos nosotros llevamos en nuestro interior elementos del chivo pero
algunas personas se identifican mas que otras. Patrones astrológicos
o constelaciones pueden ayudarnos a entender porque una persona o una
nación se convierte en chivo expiatorio o en su contrario, el
perseguidor.
Mientras que en tiempos antiguos ser un chivo expiatorio solía
ser una tarea sagrada en nuestro moderno mundo hemos perdido esta conexión
y solo asociamos sufrimiento a este papel. En mitología, el chivo
expiatorio – y la palabra puede ser tomada literalmente ya que
era realmente una cabra que era sacrificada o mandada al desierto- jugaba
un importante papel porque asumía los pecados de todos y los
reparaba en su nombre como un representante . En la cultura Cristiana
este concepto es representado por Cristo que hizo suyos los pecados
del mundo y muere en nuestro lugar. Por lo tanto el chivo expiatorio
suele ser tanto sagrado como impuro. Es un vehículo para la sanacion. ¿ Hay
quién lo vea así hoy dia?.
La mayor parte del tiempo los chivos expiatorios son los otros, estos
que no se ajustan a las normas actuales, que son diferentes y que se
desvían del colectivo por algún rasgo o peculiaridad.
Esta originalidad o unicidad quizás consiste en ser del país
o forastero, en enfermedad física o psicológica, en locura
o poderes mágicos. El símbolo astrológico para
el Ser Unico es el Sol. Tendemos a buscar el chivo expiatorio fuera
de nosotros porque inconscientemente sentimos que en nosotros vive un
chivo expiatorio o un perseguidor. Los chivos expiatorios son muy comunes
en áreas como la raza, la clase social, la religión o
la sexualidad, en un nivel psicológico, por ejemplo, los criminales,
que se han convertido en chivos expiatorios haciéndose cargo
de la sombra proyectada del colectivo. Son los excluidos.
Liz Greene aborda extensamente el chivo expiatorio como un complejo
psicológico y llega a la conclusión de que cuando confrontamos
al chivo expiatorio nos encontramos con nosotros mismos en un cuarto
de espejos. El chivo expiatorio siempre se relaciona con partes de nosotros
mismos que consideramos “malas” por lo que no queremos tener
conciencia de ellas como aspectos propios. Es más fácil
proyectarlos fuera en alguien.
La astrología del Chivo expiatorio
Tomando a Slovodan Milosevich como ejemplo Liz Greene muestra que factores
astrológicos juegan un papel en el desarrollo del complejo del
chivo expiatorio. Milosevich se encuentra en el doble papel del chivo
expiatorio. Por una parte, se convierte en el perseguidor (en Kosovo)
de todo aquel que no fuera serbio y por otra, exactamente por hacer
esto mismo, él es el chivo expiatorio de las naciones occidentales
y de USA.
Se encuentran como principales significadores a Saturno, Quirón
y Plutón y hasta cierto punto Neptuno y Urano. A menudo están
en aspecto con el Sol y la Luna y los planetas personales. Esta personalidad
es especialmente receptiva al Zeitgeist 1actual que están simbolizados
por los planetas exteriores. La gente con aspectos duros entre el sol
y saturno por ejemplo pueden tender a considerar la opinión del
colectivo sobre sí mismo muy seriamente. Esto puede llevar a
temer o a no ser lo suficientemente bueno, una parte central del complejo
del chivo expiatorio.
Si un complejo se apropia del control de la psique este se sirve del
horóscopo y lo usa para sus propios fines y la manera en que
el signo, los aspectos y las casas se expresan están coloreados
por este patrón arquetípico. No es el individuo quien
esta en el centro de las cosas sino que el complejo determina lo que
ocurre.
El significado de la conciencia
Cuanto más conscientes seamos del tema del chivo expiatorio – tanto
individual como colectivamente- mas probablemente seremos capaces de
encontrar expresiones creativas para el complejo, como por ejemplo,
siendo un protector en lugar de una victima . Cuanto menos conciencia
tengamos más indefensos estaremos y más a disposición
del complejo. Liz Greene recomienda que encontremos maneras de trabajar
con el complejo del chivo expiatorio a fin de encontrar maneras de trabajar
con el complejo para que su significado sagrado original pueda una vez
mas resurgir. No podremos liberarnos del complejo pero podremos tratar
con el de formas creativas. Aceptando conscientemente la tarea sagrada
del chivo expiatorio nos podremos reconectar con lo divino.
Conclusión
Las tres partes del libro son fascinantes de leer y para mí personalmente
el más importante mensaje es que aunque sea más fácil
ver al loco, al malo y lo indeseable en los otros esto no es mas que
un reflejo de nosotros mismos. Ahora ¿cómo puedo tratar
con el hecho de que yo tengo en mi carta indicadores astrológicos
de psicópatas, locos y chivos expiatorios o perseguidores en
mi carta?. ¿Qué marca la diferencia entre ellos y yo? ¿Es
tanta al final? .
Un libro que ofrece muchos descubrimientos astrológicos y psicológicos
sobre el lado oscuro del alma. Un libro que plantea preguntas no tan
difíciles de contestar. Un libro que hace pensar sobre nosotros
mismos. En mi opinión merece la pena enfrentarse con la oscuridad
del alma.
Reseña de Liz
Greene: The Dark of the Soul.
Psychopathology in the Horoscope ( La
Oscuridad del Alma . Psicopatalogía
en el horóscopo)
CPA Press.
Traducción al Español:
Marga Ibáñez Este
libro (en inglés) puede ser pedido en:
www.midheavenbooks.com
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