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Múltiples Personalidades
Este artículo es un
extracto resumido y adaptado del libro "Die innere Tafelrunde"
de Peter Orban e Ingrid Zinnel (disponible aquí: www.astronova.com).
Il libro sólo existe en Alemán.
Traducido por Lucero Cobo Felgueres.
Danny es un niño
de siete años, gritón y pendenciero, siempre en busca de
problemas y antipopular.
Rosalinda, tiene 31 años, es gentil, melancólica, encantadora,
y puede derretir los corazones de la mayoría de la gente.
Jennifer ha tenido mas amantes en los 22 años que tiene de vida,
de los que podría contar. Como si tuviese un retraso cerebral,
tiene solo una cosa en mente: sexo rápido con cualquier desconocido;
pero después del coito, su mente se vacía, quedando totalmente
en blanco.
John, aunque solamente tiene 34 años, es uno de los abogados más
exitosos de la ciudad. Su lógica jurídica es irresistible
y sus oponentes temen su poderosa elocuencia frente al jurado.
El destripador, un hombre casi ciego,
al que no se le puede calcular la edad, es brutal y perverso como la peor
de las pesadillas. Lleno de odio, merodea por las noches llevando navajas
de afeitar y la colilla de su cigarrillo que brilla en la oscuridad.
Todos ellos, el niño terrible,
la mujer de cálido corazón, la ninfomaníaca, el abogado
exitoso, el malicioso tunante y muchos mas personajes con descripciones
distintas, están contenidos en un solo cuerpo. Este cuerpo pertenece
a una mujer llamada Marianna Lipton, quien hasta hace unos cuantos años,
además del hecho de que por temporadas sufría de una insoportable
angustia psicológica, lo único que sabía de si misma
con certeza, era que con 46 años de edad y 1.68 mts de estatura,
era abogada de profesión.
Marianna y la docena y media de terapeutas
que le tratan desde los 19 años, no podían encontrar ninguna
explicación para las fuerzas que parecían desgarrarla y
afectarla tanto; hasta que el psiquiatra, Frank Putman le diagnosticó
una enfermedad perteneciente a uno de los síndromes neuro-psicóticos
más misteriosos: Desorden de Personalidad Múltiple (MPD).
Este desorden de la personalidad, es para los psiquiatras, muy difícil
de detectar, y más difícil aún de curar.
El ego de un paciente que sufre MPD, esta
dividido entre numerosas y completamente disímiles personalidades,
que alternan continuamente y determinan la psique, las actitudes y las acciones
del paciente. Es como la puesta en escena de un psicodrama que se vuelve
real, donde el sujeto con personalidades múltiples encarna todos
los roles, por mas variados que sean. (DER-SPIEGEL, Year 43, 1989, vol.
37, p. 220 ).
Lo que la psiquiatría
moderna describe como MPD, no es un proceso exclusivo y especial del desarrollo
de la psique de algunos individuos; simplemente es una notoria y perturbadora
exteriorización de lo que ocurre en el interior de la psique humana,
en todas las personas y en cada uno de nosotros, y eso es justamente sobre
lo que queremos llamar la atención en este texto.
Todos los humanos tienen esta serie de múltiples personalidades
en el interior de su psique, pero ellas no están tan en guerra
de manera tan obsesiva y exagerada, como en un paciente con MPD . Estas
múltiples personalidades tienen una influencia sobre la mayoría
de la gente en su vida cotidiana, de una forma no intrusiva y desapercibida.
La idea de que un individuo contenga en su
interior múltiples personalidades puede sorprender, especialmente
cuando recién uno se acostumbra a que el objetivo del hombre es
alcanzar la unidad. Nosotros también creemos en que la unidad es
la meta a lograr, pero aun así, el ser humano, tal como existe
hoy, no solo es esquizofrénico, sino que también es polifrénico,
y difícilmente tendrá éxito en lograr la unidad,
si no esta preparado para observarse en cuanto ser fragmentado. Así,
nuestra teoría, no se ocupa de la personalidad visible e identificable
del individuo, sino de las múltiples y diversas personalidades
que subyacen invisibles, conformando la psique y el alma de la persona.
Es nuestro interés rastrear las huellas de lo múltiple,
de lo diverso.
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